crisis del transporte público en San Miguel de Tucumán volvió a escalar este miércoles tras un duro enfrentamiento entre empresarios del sector y funcionarios municipales, en medio de un sistema que, según advierten, atraviesa una situación límite.
El conflicto sumó tensión luego de que la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) enviara cartas documento a la intendenta Rossana Chahla, al Concejo Deliberante y al secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo. En esos escritos, las empresas cuestionaron con dureza la postura oficial y denunciaron la difusión de información “inexacta y maliciosa”.
Según pudo reconstruirse a partir de declaraciones públicas y documentos difundidos por el propio sector empresario, el eje de la disputa gira en torno al estudio de costos del sistema y a la necesidad de una actualización tarifaria. Desde AETAT sostienen que el servicio es “inviable” en las condiciones actuales.
El vicepresidente de la entidad, Jorge Berretta, defendió el cálculo presentado por las empresas y aseguró que el valor técnico del boleto se ubica actualmente cerca de los $2.400. No obstante, reconoció el delicado contexto económico, aunque apuntó contra el municipio por desconocer acuerdos previos.
“Las falacias que esgrime públicamente Arnedo contradicen lo que discutimos en reuniones técnicas”, afirmó. Según explicó, en esos encuentros se habían analizado los costos reales del sistema e incluso existían coincidencias en varios puntos.
Además, cuestionó algunos planteos oficiales sobre la metodología utilizada: “Es una aberración pedir un estudio técnico por línea”, sostuvo, en una de las frases más duras del conflicto.
Menos pasajeros y más costos
Desde el sector empresario también advirtieron que la crisis se profundiza por la caída en la cantidad de usuarios, producto de la situación económica y del crecimiento de alternativas como las aplicaciones de transporte.
A esto se suma el incremento sostenido de los costos operativos. Según detallaron, el precio del gasoil aumentó alrededor de un 60% en los últimos meses, mientras que las empresas debieron afrontar subas salariales sin poder trasladarlas completamente a la tarifas.
Salarios en cuotas y preocupación por el aguinaldo
El impacto de la crisis ya se siente en el plano laboral. Las empresas confirmaron que propusieron pagar los salarios de mayo en tres cuotas, una medida que busca evitar despidos en un contexto financiero crítico.
“Lo hacemos para que no se pierdan fuentes de trabajo”, señalaron desde el sector, al tiempo que advirtieron sobre las dificultades para afrontar el pago del aguinaldo en las próximas semanas.
En una comunicación dirigida a la conducción de la UTA, AETAT planteó la “imposibilidad económica y financiera” de sostener el esquema actual y alertó que el sistema funciona bajo un “endeudamiento crónico”.
Cartas documento y advertencias legales
El enfrentamiento con el municipio se profundizó con el contenido de las cartas documento. En uno de los textos, las empresas apuntaron directamente contra el secretario de Movilidad, a quien acusaron de mostrar “incapacidad técnica y política” y de intentar eludir responsabilidades.
Además, exigieron que se rectifiquen declaraciones públicas y advirtieron sobre posibles acciones civiles y penales si la situación no se encauza.
La postura oficial
Desde el municipio, en tanto, la visión es diferente. El secretario Carlos Arnedo expuso recientemente ante el Concejo Deliberante que los datos aportados por las empresas son insuficientes para justificar una suba del boleto.
El funcionario fue categórico al señalar que un valor cercano a los $2.400 sería “absolutamente impagable”, teniendo en cuenta la situación social y económica actual.
Por ahora, el Concejo Deliberante continúa analizando los informes sin definiciones concretas, mientras el conflicto suma presión política y deja en evidencia el delicado estado del sistema de transporte urbano en Tucumán.


