En medio del debate por un nuevo aumento del boleto de colectivo, los concejales radicales José María Canelada y Gustavo Cobos rechazaron el pedido impulsado por las empresas de transporte urbano y denunciaron una estrategia reiterada de presión.
Los ediles sostuvieron que la decisión de algunas compañías de pagar los salarios en forma diferida forma parte de una maniobra para condicionar al Concejo Deliberante y acelerar una suba tarifaria.
“Hemos visto tantas veces esta situación que los tucumanos ya ni siquiera podemos sorprendernos. Ya está en marcha la coreografía de la suba del boleto”, afirmaron en un comunicado.
Desde la Unión Cívica Radical, ratificaron que votarán en contra de cualquier incremento mientras no se discuta de fondo el sistema. “Nos quieren llevar de las narices a votar un aumento que no vamos a convalidar”, remarcaron.
Canelada fue más allá y aseguró que la crisis del sector se repite de manera cíclica. “Es un caso digno de estudio. Viven en crisis, pero no sueltan el servicio. Cada pocos meses plantean problemas financieros y buscan una respuesta del Estado”, sostuvo.
El concejal también cuestionó que tanto la Municipalidad como la Provincia ya destinaron fondos públicos sin que eso implique mejoras para los usuarios. “Les dieron dinero que es de todos los tucumanos y el servicio no cambia”, criticó.
Por su parte, Cobos apuntó contra los estudios de costos presentados por las empresas, a los que calificó como “flojos de papeles”. Según dijo, no justifican el nivel de aumento solicitado.
En esa línea, consideró que la advertencia sobre el pago parcial de sueldos es una forma de presión directa. “Jugaron su última carta: amenazar a los trabajadores. Buscan generar un conflicto que termine instalando el aumento como única salida”, afirmó.
Los concejales también cuestionaron a las gestiones municipal y provincial por la falta de cambios estructurales. Recordaron que desde 2024 vienen reclamando el envío de pliegos para una nueva licitación del servicio.
Finalmente, advirtieron que la situación actual es consecuencia de años de decisiones transitorias. “Gobiernan hace tres años y recién ahora hablan de diagnósticos. Esta crisis es resultado de parches y subsidios”, concluyeron.


