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“Quiero que me explique por qué”: el shock de la madre de Barrelier, que se enteró del crimen de Agostina Vega el día de su cumpleaños

Viviana Brizuela habló tras la detención de su hijo, Claudio Barrelier, señalado como principal sospechoso del asesinato de la adolescente de 14 años en Córdoba. “No lo crié con esos valores”, aseguró.


Desde Córdoba, en medio de la conmoción por el crimen de Agostina Vega, Viviana Brizuela atraviesa uno de los momentos más duros de su vida. Mientras el país conocía el hallazgo del cuerpo de la adolescente en un descampado, ella cumplía 61 años en soledad, sin festejos y sumida en el dolor por la acusación que recae sobre su hijo, Claudio Barrelier, único detenido en la causa.

“Todavía estoy en shock. Me cuesta creer todo esto. No quiero prender la televisión”, expresó entre lágrimas en diálogo con medios nacionales, desde la puerta de su casa en barrio Alta Córdoba, donde incluso se dispuso una consigna policial tras el impacto del caso. La mujer aseguró que no logra asimilar que su hijo esté señalado como autor de un hecho tan brutal.

Brizuela contó que dedicó su vida a trabajar y criar a sus hijos. Se desempeñó durante años como guardia de seguridad y actualmente realiza tareas de limpieza en casas de familia. Vive junto a su madre de 86 años y manifestó que la situación también afecta profundamente a todo su entorno, incluidos sus nietos, que comenzaron a hacer preguntas difíciles de responder.


“Ya salí a decir que me perdonen. Yo no creí una cosa así”, sostuvo. Según relató, hacía tiempo que no veía a su hijo, aunque tuvo un breve encuentro con él el lunes, cuando la adolescente llevaba más de 24 horas desaparecida. “Lo vi bien”, recordó, aún sin poder conciliar esa imagen con la acusación actual.

La mujer afirmó que nunca tuvo vínculo con la víctima. “A la nena no la conocía. Una sola vez la vi”, explicó, y agregó que conoció a la madre de Agostina en un campeonato de fútbol, en una ocasión aislada. También aseguró desconocer antecedentes judiciales de su hijo vinculados a una causa previa.

“Pensé que era inocente. Yo no lo crié con esos valores, lo crié con educación y principios”, insistió. En ese sentido, recordó la infancia de Barrelier como la de “un chico sano”, querido en el barrio y trabajador. “Si no le alcanzaba la plata hacía de todo: electricidad, albañilería. Siempre trabajó”, señaló.

Además, mencionó un momento que marcó la vida familiar: la muerte del padre de Claudio, cuando él estaba por cumplir 18 años. “Le dije que ni el alcohol ni la droga le iban a devolver a su papá”, recordó entre lágrimas, al remarcar los valores que intentó transmitirle.

Sobre el presente, también habló de la pareja de su hijo, quien se encontraba en la vivienda al momento de los hechos y durante los allanamientos. “Está destruida. Nadie entiende nada”, resumió, reflejando el desconcierto que atraviesa la familia.

Mientras la investigación judicial avanza para esclarecer el caso y determinar si hubo más involucrados, Brizuela repite una pregunta que no encuentra respuesta: “¿Por qué?”. Entre el dolor y la incredulidad, intenta sostenerse frente a una realidad que, asegura, todavía no logra comprender.

Con información de Infobae