Aseguran que la intendenta de Graneros pagó en efectivo una casa de más de un millón de dólares en Yerba Buena

La información fue revelada en el programa El Avispero. Raquel Graneros quedó en el centro de cuestionamientos por el presunto origen de los fondos y el contraste con la realidad social de su municipio.


La intendenta de Graneros, Raquel Graneros, quedó en el centro de una fuerte polémica luego de que en el programa El Avispero se revelara que habría adquirido una lujosa propiedad valuada entre 1 y 1,2 millón de dólares en el exclusivo barrio privado Las Yungas, en Yerba Buena.

El informe televisivo, difundido este jueves, generó un fuerte impacto político y social, principalmente por el contraste entre el valor de la vivienda y la situación económica del municipio que gobierna, considerado uno de los más postergados de la provincia junto a Burruyacú, según distintos estudios.

De acuerdo con lo expuesto en El Avispero, la operación inmobiliaria se habría concretado sin crédito hipotecario y con pagos en efectivo. “Se pagó cash”, afirmaron durante el programa, donde también se indicó que la compra podría haberse realizado mediante un esquema de entrega inicial y cuotas cercanas a los 50 mil dólares.


El periodista José Sbrocco, uno de los que presentó la información, sostuvo que la adquisición se habría concretado poco tiempo después de que Graneros asumiera como intendenta, en octubre de 2023. “Justo cuando estaba por cumplir su primer aniversario, adquirió esta propiedad en uno de los lugares más exclusivos de Yerba Buena”, detalló.

Según trascendió, la vivienda estaría construida sobre dos lotes dentro del country y sería utilizada como casa de descanso de fin de semana. El barrio privado Las Yungas cuenta con amenities de alto nivel, como canchas de golf, tenis, pádel, fútbol y espacios recreativos exclusivos, lo que lo posiciona entre los desarrollos inmobiliarios más costosos de Tucumán.

Dudas, reclamos y contexto político

La situación tomó mayor dimensión pública en medio de un clima de tensión creciente en Graneros, donde en las últimas semanas la intendenta también quedó bajo cuestionamiento por haber denunciado a 10 vecinas que reclamaban obras para evitar inundaciones en distintos barrios.

Esas mujeres terminaron imputadas por amenazas, en una causa que generó críticas por parte de sectores sociales y políticos que cuestionaron la judicialización de una protesta vinculada a necesidades básicas.

En ese contexto, la difusión de la presunta compra de la propiedad abrió interrogantes sobre la evolución patrimonial de la jefa municipal y el origen de los fondos utilizados, aunque hasta el momento no hubo una presentación judicial formal vinculada a este hecho.

Por ahora, desde el entorno de Graneros no se emitieron declaraciones públicas en respuesta al informe televisivo. Sin embargo, el tema ya comenzó a instalarse en la agenda política provincial, donde se anticipa que podría escalar en los próximos días.