La final del torneo de la Liga Tucumana de Fútbol entre Concepción FC y Deportivo Graneros terminó suspendida luego de una serie de incidentes que, según explicó el jefe de Policía, Joaquín Girvau, comenzaron entre jugadores y representantes de ambos clubes.
“Acá hay una realidad: el partido se disputaba con total normalidad. Todo comenzó con la pelea que protagonizaron jugadores y representantes de ambos clubes en la zona de vestuarios”, sostuvo Girvau en declaraciones a La Gaceta.
El jefe de la fuerza explicó que se había dispuesto un operativo especial con 140 efectivos para garantizar la seguridad durante el encuentro. Según indicó, hasta el momento de los incidentes el dispositivo se desarrollaba sin inconvenientes.
“El problema es que todo comenzó por las inconductas de los jugadores, que empezaron a insultarse y después terminaron agrediéndose entre ellos”, afirmó.
La situación se complicó cuando representantes de Concepción FC comunicaron que no saldrían a disputar el segundo tiempo. Según Girvau, inicialmente habían considerado que estaban dadas las condiciones para continuar, pero luego un dirigente manifestó que el árbitro habría dicho que el campeón debía ser Graneros. “Todo eso quedó documentado y ahora hay que esperar el informe del juez del encuentro”, señaló.
Cuando los simpatizantes fueron informados de la suspensión, se produjeron nuevos incidentes dentro del estadio. La Policía intervino para restablecer el orden y, según Girvau, logró desalojar el lugar sin que se registraran hechos de mayor gravedad.
Sin embargo, los problemas continuaron en el exterior. Simpatizantes de Deportivo Aguilares, que no tenían relación con la final, atacaron a hinchas de Concepción FC. Los involucrados fueron identificados y aprehendidos y, según informó el jefe policial, uno de ellos tenía un pedido de captura vigente.
Girvau insistió en que los principales incidentes de la jornada fueron protagonizados por integrantes de ambos clubes. “Quienes protagonizaron los incidentes fueron jugadores y directivos de ambos clubes. El partido, hasta que se decidió suspenderlo, se desarrollaba con total normalidad”, afirmó.
Sobre una posible reanudación de la final, aseguró que la Policía está preparada para brindar seguridad, aunque advirtió que la Liga Tucumana de Fútbol mantiene una deuda con la fuerza. La entidad había abonado una parte del servicio y se comprometió a cancelar el resto, pero no cumplió con el pago.
“Tienen tiempo para hacerlo hoy o mañana, pero si no lo hacen, lamentablemente no podremos brindar el servicio”, advirtió Girvau.


