Cada vez más jubilados buscan alternativas para complementar sus ingresos. Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que más de 22.000 personas mayores de 66 años se incorporaron al mercado laboral informal durante el último año, en un contexto marcado por el aumento del costo de vida y la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones.
El estudio señaló que durante el primer trimestre de 2026, el 12,6% de las personas de 66 años o más se encontraba dentro de una categoría que el organismo denomina “desempleo blue” o “desempleo ampliado”. Se trata del nivel más elevado registrado desde 2017.
Qué es el “desempleo blue” entre los jubilados
El indicador elaborado por el IAG combina la tasa oficial de desocupación del Indec con una medición ampliada que contempla a personas mayores que buscan trabajo y, al mismo tiempo, realizan actividades laborales mínimas, precarias o desprotegidas.
Para formar parte de esta categoría, deben estar buscando empleo, haber trabajado pocas horas o ninguna recientemente y desarrollar tareas en condiciones consideradas informales.
El informe considera como empleo desprotegido a las actividades que no cuentan con aportes previsionales, estabilidad laboral ni antigüedad, además de trabajos realizados por cuenta propia sin una estructura empresarial significativa.
Según la investigadora del IAG, Candelaria Rueda, la suma de los desempleados oficiales y los desempleados ampliados alcanza unas 68.700 personas mayores de 66 años que continúan buscando una fuente de ingresos.
Más de 22.000 jubilados empezaron a hacer changas
Uno de los datos centrales del informe es el fuerte incremento del trabajo informal entre los adultos mayores.
Durante el primer trimestre de 2026, el 7,7% de las personas mayores de 66 años realizaba actividades laborales desprotegidas mientras buscaba empleo. La cifra equivale a unas 42.000 personas.
Un año antes, el porcentaje era del 3,8%, con alrededor de 19.700 personas en esa situación.
En términos absolutos, más de 22.000 adultos mayores se incorporaron al mercado laboral informal en apenas doce meses.
Detrás de las estadísticas aparecen jubilados que realizan changas, trabajos de mantenimiento, tareas de cuidado, reparto, ventas informales y distintos servicios por cuenta propia para obtener un ingreso adicional.
Cuánto cobra un jubilado en septiembre de 2026
La situación de los adultos mayores está directamente relacionada con el nivel de sus ingresos y el costo de vida.
Con el esquema de movilidad vigente, los haberes jubilatorios se actualizan mensualmente de acuerdo con la inflación registrada dos meses antes. Para septiembre de 2026 se prevé un aumento del 2,1%, correspondiente a la variación del IPC de julio.
De esta manera, la jubilación mínima llegará a $428.590. Si se suma el bono extraordinario de $70.000, que permanece congelado desde marzo de 2024, el ingreso total alcanzará los $498.590.
Pese a las actualizaciones mensuales, distintos análisis advierten que los haberes todavía se encuentran por debajo de los niveles necesarios para cubrir el costo de vida de los adultos mayores.
La canasta de un jubilado supera los $1,8 millones
La brecha entre los ingresos y los gastos de los jubilados también queda expuesta en el valor de la canasta de la tercera edad.
De acuerdo con los últimos datos de la Defensoría de la Tercera Edad, una persona mayor necesitó $1.824.682 mensuales para cubrir sus necesidades básicas.
Frente a ese monto, un jubilado que cobra la mínima y el bono de $70.000 alcanza un ingreso de $498.590, es decir, menos de un tercio del costo estimado de esa canasta.
Los principales gastos relevados son:
Medicamentos: $503.600.
Alimentación: $410.640.
Vivienda: $360.150.
Servicios: $151.350.
El costo de los medicamentos representa uno de los principales componentes del presupuesto de los adultos mayores, especialmente entre quienes necesitan tratamientos permanentes.
Así, el crecimiento de las changas y del trabajo informal entre los jubilados refleja una problemática que excede la búsqueda de empleo: cada vez más adultos mayores necesitan generar ingresos adicionales para compensar la diferencia entre sus haberes y el costo de vida.


