Filicidio en Tucumán: las claves del caso del padre que mató a su hijo y luego se suicidó

Oscar Mariano Sosa, de 38 años, fue encontrado muerto junto a su hijo Ignacio Tadeo, de 8, en una vivienda de calle Entre Ríos al 1.100.


La muerte de Oscar Mariano Sosa y de su hijo Ignacio Tadeo, de apenas 8 años, conmocionó a Tucumán y generó una investigación para determinar cómo se desencadenó la tragedia ocurrida en una vivienda de calle Entre Ríos al 1.100, en San Miguel de Tucumán.

El hombre fue encontrado ahorcado dentro de la propiedad, mientras que el niño fue hallado sin vida en el mismo domicilio. De acuerdo con las primeras hipótesis de los investigadores, Sosa habría provocado la muerte de su hijo y posteriormente se habría quitado la vida. Sin embargo, la causa todavía se encuentra en etapa de investigación y restan incorporarse los resultados de distintas pericias.

Uno de los elementos que adquirió especial relevancia fue una carta manuscrita encontrada en la vivienda. En uno de los fragmentos que trascendieron se puede leer: “Sufrirías estando solo y no puedo permitir que pase eso”. En otro pasaje, el hombre habría escrito: “Sos lo que más amo en mi vida y no quiero ningún mal para vos”.


Los investigadores analizan el contenido de la misiva para establecer cuándo fue escrita y qué relación tiene con los hechos. Por el momento, consideran que podría aportar información sobre el estado emocional de Sosa y sobre una eventual planificación del crimen.

La situación judicial y económica del padre

Sosa cumplía arresto domiciliario en una causa vinculada con drogas. Según relató su hermana, esa situación había generado un fuerte deterioro en su situación económica y personal, ya que no podía salir a trabajar ni generar ingresos suficientes para sostenerse y cuidar a su hijo.

Además, de acuerdo con los antecedentes reunidos por los investigadores, el hombre era investigado en Córdoba por abuso sexual, lesiones y presunta asociación ilícita. Esa causa judicial habría sido uno de los factores que podían derivar en su traslado nuevamente a esa provincia.

La hermana de Sosa aseguró que los familiares colaboraban económicamente con ambos y describió la situación que atravesaba como “realmente desesperante”.

¿Por qué tenía a su hijo bajo su cuidado?

Según la información reunida hasta el momento, la madre de Ignacio había realizado gestiones ante la Justicia cordobesa para que Sosa pudiera cumplir el arresto domiciliario. Uno de los argumentos habría sido el fuerte vínculo entre el niño y su padre y el impacto que una separación podía generar en su estado de salud.

La legislación contempla el arresto domiciliario en determinadas circunstancias, entre ellas cuando una persona tiene a su cargo menores de edad o personas que requieren cuidados especiales. Esta modalidad, sin embargo, no implica recuperar la libertad, sino cumplir la privación de libertad fuera de una cárcel bajo determinadas condiciones.

Los investigadores buscan establecer ahora si la Justicia tenía conocimiento de las condiciones en las que se encontraba el niño y si existían mecanismos de seguimiento sobre su situación.

La separación de la pareja

Vecinos de la zona señalaron que Sosa y la madre de Ignacio se habían separado aproximadamente dos meses antes de la tragedia. La mujer habría sido hasta entonces uno de los principales sostenes económicos del hogar.

Mientras algunos vecinos aseguraron que hacía tiempo no la veían en la vivienda, familiares del hombre señalaron que continuaba colaborando de alguna manera con la manutención de su hijo.

La situación de la madre también forma parte de la investigación, aunque hasta el momento no existe ninguna evidencia que permita vincularla con la muerte del niño o con la de Sosa.

Qué encontraron los investigadores en la vivienda

Durante las primeras pericias, los investigadores encontraron, entre otros elementos, varios blísteres vacíos de medicamentos que utilizaba el niño. A partir de ese hallazgo surgió la hipótesis de que Sosa podría haberle suministrado medicación para dormirlo antes de provocarle la muerte.

Esa posibilidad todavía deberá ser confirmada o descartada mediante las pericias toxicológicas y los resultados de la autopsia.

El fiscal Carlos Sale, a cargo de la investigación, ordenó distintas medidas para reconstruir las últimas horas de padre e hijo y determinar con precisión la mecánica de ambas muertes.

La investigación continúa

Hasta el momento, los peritos del Equipo Científico de Investigación Fiscal no encontraron indicios que permitan sostener la intervención de terceras personas. De todos modos, la investigación no está cerrada y todavía deben conocerse los resultados de la autopsia, los estudios toxicológicos y los análisis de ADN realizados sobre las muestras recolectadas en la vivienda.

Si finalmente se confirma que Sosa fue quien provocó la muerte de Ignacio y luego se suicidó, la causa penal quedará sin posibilidad de avanzar contra el principal acusado debido a su fallecimiento.

Mientras tanto, la Justicia continúa intentando reconstruir las últimas horas de la vida del niño y su padre para determinar qué ocurrió dentro de la vivienda y cuáles fueron las circunstancias que desembocaron en una de las tragedias familiares más conmocionantes registradas en Tucumán.