Manzur se lanza por la Gobernación y desafía a Jaldo: reuniones, armado propio y una interna que tensiona al peronismo tucumano

El senador habría decidido competir por el Ejecutivo provincial en 2027 luego de quedar fuera de la fórmula Jaldo-Acevedo. En las últimas semanas intensificó sus reuniones en Tucumán y busca reconstruir su estructura política con un perfil abiertamente opositor a Javier Milei. En el oficialismo, en cambio, consideran que su candidatura tiene un “techo bajo”.


Toda decisión tiene un punto de partida. En el caso de Juan Manzur, dentro del peronismo tucumano ubican esa fecha en el 11 de junio, cuando el senador se habría enterado de que no sería tenido en cuenta para integrar la fórmula del oficialismo provincial.

Para entonces, el gobernador Osvaldo Jaldo ya había cerrado su candidatura a la reelección junto al vicegobernador Miguel Acevedo, una definición que terminó de modificar el escenario interno del justicialismo de cara a las elecciones de 2027.

Dos meses después, la fórmula fue comunicada formalmente a la dirigencia en El Cadillal y, según distintas fuentes consultadas, ese movimiento habría terminado de convencer a Manzur de volver a competir por la Gobernación. La pregunta que comenzó a circular entre dirigentes peronistas fue inmediata: ¿qué está haciendo Manzur?


Reuniones, fotos y un armado propio

Aunque todavía no anunció públicamente su candidatura, el exgobernador repite puertas adentro que quiere ser nuevamente gobernador y que está dispuesto a llegar hasta el final.

En las últimas semanas, las fotografías de sus encuentros comenzaron a circular entre dirigentes del PJ. Manzur aparece reunido con vecinos, referentes políticos que no forman parte de la estructura oficial y representantes de instituciones que cuestionan algunas de las políticas del Gobierno nacional.

Manzur, en reuniones con Said Juri y la juventud. El senador que está solo ante una fórmula ya definida de Jaldo.

También aparecieron pintadas con la consigna “Manzur 2027” en distintos puntos de la Capital y del Este tucumano, una señal que dentro del peronismo fue interpretada como una muestra de que el proyecto electoral dejó de ser solamente una especulación.

En un primer momento, algunos dirigentes entendía que el anuncio de una eventual candidatura podía ser una estrategia para elevar su poder de negociación con la Casa de Gobierno y conseguir lugares en las listas provinciales o nacionales. Sin embargo, quienes mantienen contacto frecuente con el senador sostienen que su intención sería realmente competir por el Ejecutivo provincial.

La comparación con Alperovich

Dentro del movimiento también comparan el escenario con lo ocurrido en 2019, cuando el entonces exgobernador José Alperovich decidió regresar a la competencia electoral y enfrentó a quienes habían sido sus sucesores políticos.

La comparación tiene puntos de contacto, aunque también diferencias. Una de ellas, según dirigentes consultados, es que Alperovich contaba en aquel momento con una imagen más favorable que la que actualmente tendría Manzur.

A favor del senador aparece otro elemento: su vinculación con el peronismo nacional y su posicionamiento contra el Gobierno de Javier Milei, además de su participación en espacios de decisión del justicialismo a nivel nacional.

“Manzur 2027”, las pintadas que aparecieron en varias localidades de la provincia después de la definición de la fórmula oficialista.

Distancia con Jaldo y malestar con Acevedo

Quienes frecuentan a Manzur aseguran que su decisión de competir es cada vez más firme y que no estaría dispuesto a buscar un acuerdo con Jaldo.

La relación entre ambos, que durante años fue uno de los principales vínculos políticos del peronismo tucumano, atraviesa ahora una etapa de fuerte distancia. Cerca del senador reconocen incluso su malestar con Acevedo, quien finalmente quedó integrado a la fórmula oficialista.

Desde la Legislatura, en cambio, algunos dirigentes consideran que el enojo no tendría fundamento. Recuerdan que Manzur había otorgado libertad de acción a los dirigentes que integraban su espacio y que varios legisladores de ese sector terminaron respaldando las definiciones de Acevedo.

Un frente contra Milei

El entorno de Manzur también trabaja sobre la posibilidad de construir un espacio electoral que exceda al Partido Justicialista. La idea que circula es la conformación de un frente que podría denominarse “Frente Nacional Antimileísta”.

Según quienes conocen el armado, la intención no sería disputar una interna dentro del PJ, como plantea Jaldo, sino competir por fuera del oficialismo justicialista con una propuesta que tenga como uno de sus principales ejes la oposición al Gobierno nacional.

En esa construcción aparece también el espacio de los hermanos Yedlin. Su sector acompañaría a Manzur en caso de que finalmente sea candidato, aunque también tendría previsto competir por una alternativa propia en la Capital si el senador desiste.

Jaldo, Manzur y Acevedo. Cuando el peronismo estaba unido para hacer frente y mantener el poder en Tucumán.

La incógnita sobre Jaldo y las PASO

Uno de los puntos que podría modificar el escenario está relacionado con las PASO. Dentro del manzurismo creen que el PJ nacional podría respaldar con mayor fuerza al senador si Jaldo termina apoyando la eliminación de las elecciones primarias impulsada por el Gobierno nacional.

Las PASO son consideradas por buena parte del peronismo como una herramienta para resolver las internas partidarias. Jaldo, sin embargo, ya manifestó públicamente que no está de acuerdo con su eliminación.

Mientras tanto, también circulan versiones sobre un eventual acercamiento entre Manzur y el diputado nacional Carlos Cisneros. Dirigentes cercanos a ambos descartan, por ahora, esa posibilidad y aseguran que el cisnerismo trabaja en una construcción política propia.

Qué dicen en la Casa de Gobierno

Los movimientos del senador son seguidos de cerca por el oficialismo provincial. Manzur continúa siendo uno de los principales adversarios políticos de Jaldo y la tensión entre ambos atraviesa al peronismo tucumano.

Desde el entorno del gobernador sostienen que no habrá acuerdos con el manzurismo, ni siquiera para cargos legislativos menores. También consideran que la imagen negativa del exmandatario es elevada y que será difícil que pueda recuperar competitividad electoral.

En el oficialismo creen que el acuerdo alcanzado entre Jaldo, Acevedo y la intendenta Rossana Chahla cerró buena parte del espacio político que Manzur podría disputar.

La lectura oficial es que, aunque la candidatura del senador puede generar ruido dentro del PJ, su techo electoral sería bajo.

Del otro lado, Manzur acelera su actividad territorial. Sus viajes a Tucumán son cada vez más frecuentes y su agenda incluye reuniones en distintos puntos de la provincia. El objetivo, según sus allegados, es reconstruir el capital político que perdió en los últimos años y llegar a 2027 con una estructura propia.

Así, la interna peronista tucumana comienza a tomar forma mucho antes de las elecciones. Manzur ya habría decidido desafiar a su sucesor; Jaldo, por ahora, apuesta a que esa candidatura no sea suficiente para poner en riesgo su proyecto de reelección. La pregunta que queda abierta ya no es qué está haciendo Manzur, sino hasta dónde está dispuesto a llegar para volver a gobernar Tucumán.