El hecho ocurrió el jueves 17 de septiembre, alrededor de las 15, en el sector de arresto “A” de la Comisaría VI, ubicada en España 1715, en San Miguel de Tucumán. Según la acusación presentada por la Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo del fiscal Pedro Gallo, Condorí y López se encontraban alojados en ese sector cuando comenzaron una pelea. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, López tenía un destornillador en su poder y, durante el enfrentamiento, Condorí habría logrado quitárselo.
Según la hipótesis presentada este viernes durante una audiencia, el acusado habría continuado el ataque cuando López ya se encontraba desarmado, utilizando el mismo destornillador para provocarle múltiples heridas. Una de ellas ingresó por la región esternal y alcanzó el corazón, provocando una perforación del ventrículo derecho. Otra lesión fue localizada en el flanco derecho y habría alcanzado el retroperitoneo, donde provocó una perforación de la vena cava inferior. Las heridas generaron una importante pérdida de sangre y terminaron provocando la muerte del joven.
La auxiliar de fiscal Carolina Brito formuló los cargos y presentó las principales evidencias reunidas hasta el momento. La calificación legal provisoria es homicidio cometido en exceso de la legítima defensa, en calidad de autor. Entre las pruebas incorporadas se encuentran los testimonios de tres internos, el secuestro del destornillador y el informe preliminar de autopsia, que estableció como causa del fallecimiento un hemopericardio producto de un traumatismo abierto de tórax.
Durante la audiencia, la Fiscalía sostuvo que la respuesta habría excedido una conducta defensiva porque, según su reconstrucción, el ataque continuó después de que López había sido desarmado. De todos modos, la investigación permanece abierta y todavía restan incorporar el análisis de las prendas de vestir, estudios químicos y el informe definitivo de la autopsia.
Tanto Condorí como López se encontraban privados de su libertad al momento del episodio. Condorí cumplía prisión preventiva por otra causa, en la que está acusado por lesiones graves agravadas por el uso de arma, mientras que López estaba detenido por una causa vinculada a un abuso sexual y robo simple.
La Fiscalía solicitó que el acusado permanezca detenido durante dos meses para evitar riesgos procesales mientras se completan las medidas de prueba. La jueza que intervino hizo lugar al pedido y dispuso además su traslado al Servicio Penitenciario de Benjamín Paz, debido a que el padre de López se encuentra alojado en el penal de Villa Urquiza.
La Unidad Fiscal de Homicidios I continuará ahora con la investigación penal preparatoria para establecer con precisión cómo comenzó la pelea, cómo se desarrolló el enfrentamiento y las circunstancias que terminaron con la muerte de Juan Andrés López. La imputación es provisoria y podrá ser revisada a medida que se incorporen nuevas pruebas al expediente.


