La muerte de Sarita Soro generó tristeza en Tucumán, donde su historia se había hecho conocida durante la pandemia de coronavirus. La diseñadora gráfica, que atravesaba un cáncer de mama, falleció durante el fin de semana y fue despedida con mensajes de afecto por quienes compartieron distintos momentos de su vida. Entre ellos, el Club Universitario de Tucumán le dedicó una emotiva publicación en la que destacó su valentía, su compromiso con la institución y el legado que dejó en la comunidad deportiva.
“Peleó hasta el final con mucha valentía”, expresaron desde Universitario al comunicar su fallecimiento. La institución recordó que Sarita mantuvo un vínculo estrecho con el club durante gran parte de su vida, desempeñándose en diferentes funciones. “Su vida estuvo ligada a este club en cada etapa: como jugadora, entrenadora, dirigente y mamá”, destacaron, al señalar que su presencia dejó una huella imborrable entre quienes la conocieron.
Su historia había tomado notoriedad pública en abril de 2020, cuando, en medio de las restricciones impuestas por la pandemia, decidió impulsar una particular iniciativa para continuar trabajando. Ante las dificultades económicas y la imposibilidad de desarrollar su actividad laboral con normalidad, comenzó a ofrecer sus servicios de diseño gráfico a cambio de productos y artículos que necesitaba.
La propuesta consistía en un sistema de trueque que le permitía mantener su actividad profesional sin depender exclusivamente de ingresos en dinero. En un contexto marcado por la incertidumbre económica, su iniciativa se convirtió en una alternativa para afrontar las necesidades cotidianas y despertó interés por la creatividad con la que buscaba superar las dificultades.
La historia adquirió una dimensión especial porque Sarita también atravesaba problemas de salud. Su experiencia, difundida entonces por el diario La Gaceta, reflejó los desafíos que enfrentaban numerosos trabajadores independientes durante la emergencia sanitaria y la búsqueda de alternativas para sostener sus actividades.
Además de su trabajo como diseñadora gráfica, Sarita mantuvo una participación activa en la vida deportiva e institucional de Universitario. A lo largo de los años fue jugadora, entrenadora y dirigente, y acompañó el crecimiento de sus hijos dentro de la comunidad del club.

En su despedida, la institución dedicó unas palabras especiales a Jeremías y Ernestina, los hijos de Sarita, a quienes describió como “orgullo del club y reflejo del amor de su mamá”.
“Esta familia los abraza hoy y siempre”, expresaron desde Universitario, antes de cerrar el homenaje con un mensaje que reflejó el cariño de toda la comunidad: “Descansá en paz, Sarita”.


