El niño de ocho años que había resultado gravemente herido en un accidente vial en Pinamar mostró una evolución alentadora al despertar del coma luego de permanecer tres semanas internado en terapia intensiva. El menor continúa hospitalizado en el Hospital Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, donde atraviesa un proceso de recuperación tras múltiples intervenciones quirúrgicas.
La noticia fue confirmada por su madre, Macarena Collantes, quien compartió el avance a través de redes sociales. “Basti despertó, nos reconoció, nos regaló muchas sonrisas y caritas de enojado”, expresó en su mensaje, en el que también agradeció el acompañamiento recibido y pidió continuar con las oraciones por la salud del niño.

Intervenciones médicas y evolución
Días antes de despertar, el menor había sido sometido a una séptima cirugía. Según el último parte médico, los especialistas realizaron el reemplazo de una válvula para optimizar el drenaje del líquido cefalorraquídeo, procedimiento que tuvo resultados satisfactorios. Durante su internación, Bastián recibió asistencia respiratoria mecánica y permaneció bajo monitoreo constante de equipos interdisciplinarios que siguen de cerca su evolución clínica.
Cómo ocurrió el accidente
El siniestro ocurrió el 12 de enero en la zona de médanos conocida como La Frontera, en Pinamar. Allí, el UTV en el que viajaba el niño junto a su familia chocó de frente contra una camioneta Volkswagen Amarok. Tras el impacto, el menor fue trasladado inicialmente a un hospital local, donde debió ser operado de urgencia. Debido a la complejidad de su cuadro, posteriormente fue derivado en un helicóptero sanitario a Mar del Plata, donde continuó su tratamiento con nuevas cirugías.
Investigación y sanciones
En paralelo, la investigación del accidente continúa. Tras realizar los controles correspondientes, el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires dispuso la inhabilitación de los dos conductores involucrados en el choque, al considerar que hubo maniobras imprudentes que generaron riesgo para terceros.
El caso generó fuerte repercusión y conmoción social, mientras la familia y el equipo médico mantienen expectativas por la evolución del menor, que continúa bajo cuidados intensivos tras el grave episodio.



