El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la Argentina atraviesa “una oportunidad histórica” para consolidar su rumbo económico y defendió las reformas impulsadas por el Gobierno. “El problema no debería ser que alguien sea despedido, sino que nadie quiera contratar a nadie”, sostuvo al referirse al mercado laboral.
Caputo disertó en el 49° aniversario de la Fundación Mediterránea, donde respaldó la política de ancla fiscal, destacó la baja del déficit y afirmó que el Ejecutivo no se moverá “ni un centímetro” del equilibrio de las cuentas públicas.
El ministro explicó que las medidas laborales buscan reducir costos, incentivar la formalización y facilitar nuevas contrataciones. Mencionó la creación de herramientas para aliviar el costo de eventuales despidos y sostuvo que en otros países la rotación laboral es más dinámica.
En materia cambiaria, fue tajante: “No habrá cambios en la política cambiaria” y continuará el esquema de bandas, mientras se sigue acumulando reservas.
También rechazó que exista una “explosión de importaciones” y afirmó que el país sigue siendo una de las economías más cerradas del mundo.
Caputo aseguró que el Gobierno está devolviendo recursos al sector privado y promoviendo inversiones por miles de millones de dólares. En cuanto al riesgo país, sostuvo que el mercado aún teme un eventual regreso del kirchnerismo, aunque consideró que ese escenario es “cero” probable.
Las declaraciones se producen días después del discurso de apertura de sesiones del presidente Javier Milei, en un contexto de fuerte debate sobre el impacto social y productivo de las reformas económicas.




