La muerte de Kevin Samuel Rueda, de 21 años, provocó una profunda conmoción entre sus familiares, amigos, compañeros y personas que lo conocieron durante su infancia. El joven, que se desempeñaba como Personal Transitorio Policial y estudiaba para convertirse en suboficial, fue asesinado durante la madrugada de este sábado, cuando se dirigía a participar de un desfile.
Según la investigación, Rueda circulaba en su Honda Wave blanca y negra cuando fue interceptado por delincuentes que le robaron la motocicleta y le dispararon. El joven quedó tendido en la vía pública y murió poco después. Horas más tarde, los investigadores encontraron la moto escondida en un cañaveral cercano al Canal Sur. Por el momento, los sospechosos continúan prófugos y son intensamente buscados.
Tras conocerse el crimen, las redes sociales se llenaron de mensajes para despedirlo. “Todavía no lo puedo creer, una excelente persona, educado, respetuoso, amable”, escribió una de las personas que lo conocía. Otro mensaje destacó el vínculo que había construido durante su formación: “Te extrañaremos mucho, fuiste un excelente amigo y compañero y, sobre todo, una persona muy humana y de buen corazón”.
También lo recordaron quienes lo acompañaron desde sus primeros años. Una de sus docentes lo describió como un joven “bueno, respetuoso, soñador y muy trabajador” y recordó haberlo visto crecer hasta convertirse en integrante de la Policía. “La noticia de tu partida me duele en el alma, pido justicia por vos y consuelo para tu hermosa familia”, expresó.

La Policía de Tucumán también publicó un mensaje de despedida y acompañamiento a sus seres queridos, mientras que desde el Municipio de Bella Vista —localidad vinculada a la familia del joven— expresaron su pesar por la tragedia.
La causa quedó a cargo del fiscal Carlos Sale, titular de la Unidad Fiscal de Homicidios II. Los investigadores analizan las cámaras de seguridad de la zona, realizan peritajes sobre la motocicleta recuperada y llevan adelante distintas medidas para intentar identificar y localizar a los autores del asesinato.


