El Gobierno de Tucumán avanza con la transformación del ex Instituto Roca, ubicado en avenida Francisco de Aguirre al 300, en San Miguel de Tucumán, que será reconvertido en la nueva Unidad Penitenciaria N° 7. El espacio está destinado a alojar a más de 140 personas detenidas, en el marco de una estrategia para descomprimir comisarías y reducir la sobrepoblación policial.
El histórico inmueble funcionó durante décadas como centro de alojamiento para menores en conflicto con la ley penal. Sin embargo, tras la puesta en marcha del Instituto Socioeducativo Padre Brochero, los adolescentes fueron trasladados a ese nuevo complejo, dejando el predio disponible para su refuncionalización.
Desde el Ministerio de Seguridad definieron que la nueva unidad dependerá administrativamente del penal de Villa Urquiza y estará destinada exclusivamente a personas con prisión preventiva, es decir, sin condena firme.
Durante una recorrida, el ministro de Seguridad Eugenio Agüero Gamboa destacó que en el lugar “se van a alojar próximamente más de 140 internos, de acuerdo a lo que disponga la Justicia”, en línea con las políticas impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la rapidez en su ejecución. La primera etapa fue concretada en apenas 30 días por personal del Servicio Penitenciario Provincial. El subsecretario Sebastián Tula Rizo explicó que este avance permitirá alojar inicialmente a 28 personas bajo un régimen diferenciado.
El predio fue acondicionado con nuevas instalaciones que incluyen baños y duchas renovadas, sectores de cocina y comedor, espacios de recreación, áreas de visitas, consultorios médicos y talleres interdisciplinarios, con el objetivo de garantizar condiciones básicas de habitabilidad.
Por su parte, el director del Servicio Penitenciario, Antonio Ramón Quinteros, remarcó que la apertura de esta unidad forma parte de una expansión del sistema carcelario provincial. “Pasamos de tener el complejo de Villa Urquiza y dos unidades en el interior a contar con cinco complejos, lo que permite oxigenar el trabajo policial”, señaló.
Con la incorporación de la Unidad N° 7, Tucumán sumará un nuevo espacio dentro de su mapa penitenciario, que ya incluye los complejos de Villa Urquiza, Benjamín Paz, Delfín Gallo y Concepción. La reconversión del ex Instituto Roca marca así el fin de una etapa y su transformación en una pieza clave para enfrentar el problema del hacinamiento carcelario en la provincia.


