En un acto realizado en Aguilares, el gobernador Osvaldo Jaldo volvió a elevar el tono contra el Gobierno nacional y lanzó una frase que resonó con fuerza en el plano político.
“Yo voy a Buenos Aires y me dicen: ‘no hay plata, no hay obra y volvete a Tucumán’”, ironizó el mandatario, al comparar la asistencia provincial a los municipios con la relación que mantiene la Nación con la provincia.
La declaración se dio durante la inauguración de un Centro Educativo de Jóvenes y Adultos, donde previamente habían hablado la intendenta local, Gimena Mansilla, y el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla. Retomando una metáfora utilizada por el legislador, quien había comparado al Gobierno provincial con un “papá” que acompaña a sus municipios, Jaldo respondió con ironía:
“Qué suerte que al papá lo tiene cerca, porque al papá mío lo tengo en Buenos Aires y no es tan bueno como el que él tiene en Tucumán”, expresó. Y agregó: “La verdad que me gustaría tener un papá como Sergio aquí también que me pueda solucionar los problemas”.
El gobernador también llevó su discurso al terreno electoral y llamó a la reflexión ciudadana:
“En democracia no es casualidad lo que pasa, es lo que eligen los pueblos. Cuando elegimos bien, bien por cuatro años; pero cuando nos equivocamos, nos equivocamos por cuatro años”, sostuvo. En ese marco, pidió serenidad ante la situación económica y reconoció que el malestar social puede llevar a tomar decisiones apresuradas.
Pese a las críticas, Jaldo defendió su postura dialoguista con el presidente Javier Milei. “Las gestiones que tenga que hacer en el Gobierno nacional las voy a hacer. Tenga que conversar con quien tenga que conversar”, afirmó, y aseguró que su prioridad es trabajar por los 1.900.000 tucumanos, más allá de las diferencias partidarias.
“Mucha veces nos tratarán bien y otras veces no”, concluyó el mandatario, dejando en claro que continuará buscando recursos en la Casa Rosada, aun en medio de tensiones políticas.




