La Universidad San Pablo-T distinguió a Marta Cruz Prats por su compromiso con la niñez

En el marco del Día de la Mujer, la referente y fundadora de la Fundación de Albergues Infantiles (FAI) recibió un emotivo homenaje. La casa de altos estudios también reconoció a otras destacadas profesionales tucumanas.


En el marco de las actividades conmemorativas por el Día Internacional de la Mujer, la Universidad San Pablo-T (USP-T) otorgó un sentido reconocimiento a Marta Cruz Prats, una de las históricas fundadoras de la Fundación de Albergues Infantiles (FAI), en homenaje a su labor incansable y solidaria en favor de la niñez.

Debido a que la homenajeada no pudo estar presente el día del acto oficial, la distinción le fue entregada recientemente durante una amena audiencia privada encabezada por la fundadora de la universidad, Catalina Lonac.

Cabe destacar que, durante la ceremonia principal, la casa de altos estudios también reconoció a otras mujeres que dejan su huella en la provincia: la CPN María Cristina Peralta, por su compromiso institucional y aporte al desarrollo de los sistemas administrativos desde los inicios de la USP-T; la ingeniera Rosana Hadad Salomón, por su destacado desempeño en el ámbito académico y tecnológico; la doctora María Carlota Beltrame, por su vasta trayectoria en las artes visuales y la investigación; y la doctora Ana María Escobedo, por su valiosa labor en el ámbito político y social.


Prensa USP-T

El invalorable trabajo de contención de la FAI

Marta Cruz Prats presidió durante años la FAI, una noble institución que ayudó a fundar en el año 1992. Este hogar, que alberga a niños y adolescentes, tiene como objetivo primordial brindar contención y promover el desarrollo integral de cada uno de sus residentes.

La Fundación de Albergues Infantiles trabaja diariamente en la construcción de oportunidades para chicos y jóvenes que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad. Allí se les ofrece alojamiento, alimentación, vestimenta y un fundamental apoyo educativo. Todo este engranaje solidario se sostiene a pulmón, gracias a las donaciones de personas, organizaciones y colegios que aportan becas, sumado a iniciativas propias de la fundación, como la venta de productos y antigüedades.

En el hogar, los residentes participan activamente de talleres formativos —como el de zapatería— que les permiten adquirir herramientas y oficios para su desarrollo personal y futura inserción laboral. En la actualidad, la institución alberga a unos 15 chicos y adolescentes de entre 7 y 18 años, aunque cuenta con capacidad para recibir hasta a 25.

Muchos de estos jóvenes llegan a la fundación tras haber atravesado durísimas situaciones de vulnerabilidad en las calles, encontrando en la FAI un espacio de verdadera familia, contención, aprendizaje y, sobre todo, una nueva oportunidad para forjar su futuro.