Cientos de menores migrantes no acompañados pasaron el fin de semana durmiendo al aire libre en Ceuta, España, tras haber cruzado a nado desde Marruecos en medio de una crisis migratoria sin precedentes.
En un polígono industrial abandonado, entre galpones deteriorados, adolescentes con ropa sucia y sin recursos relataron que llevaban varios días sin comer. “No hemos comido en cuatro días”, contó uno de los jóvenes a un periodista, reflejando la situación de extrema vulnerabilidad que atraviesan.
La mayoría de los migrantes que ingresaron en los últimos días —decenas de miles— ya fueron devueltos a Marruecos, pero muchos menores permanecen en territorio español con la intención de llegar a Europa continental. “¡Marruecos, no! España”, gritaban algunos, mientras otros aseguraban haber viajado solos, sin la compañía de adultos.
Las condiciones en el lugar son críticas. En los depósitos abandonados, el suelo está cubierto de agua y barro, y los jóvenes improvisan refugios con cartones y pallets. Algunos se asean con una única manguera, mientras otros duermen directamente en la vereda.
La ausencia de asistencia estatal visible agrava el escenario. En el predio no se observaban fuerzas de seguridad ni autoridades, aunque un sector estaría gestionado por la Fundación SAMU junto al gobierno local. Testimonios coinciden en que falta comida, higiene y contención básica.
Según la legislación española, los menores no acompañados deben recibir protección inmediata por parte de los servicios de infancia, y su eventual devolución debe ser evaluada por la Justicia en función de cada caso.
Mientras tanto, en otras zonas de Ceuta, efectivos españoles continúan trasladando a migrantes adultos hacia la frontera para su retorno a Marruecos.
Detrás del éxodo, los propios migrantes señalan la falta de oportunidades como principal motivo. “Queremos llegar a España y trabajar, por la pobreza que hay en Marruecos”, explicó una mujer que también cruzó a nado junto a su familia.
La situación de los menores expone el costado más crítico de la crisis migratoria, en un contexto en el que la Unión Europea busca coordinar una respuesta conjunta frente a una de las mayores oleadas migratorias de los últimos años.


