Tucumán quedó en el último lugar del Índice de Gestión Educativa Provincial, elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), que evalúa la capacidad de los gobiernos provinciales para transformar sus recursos en escolaridad y aprendizaje. El informe, correspondiente al período 2024-2025, advierte sobre las dificultades del sistema educativo tucumano para alcanzar los resultados esperados.
La metodología no se limita a comparar los niveles de aprendizaje entre jurisdicciones, sino que estima qué resultados debería alcanzar cada provincia según sus condiciones sociales y presupuestarias y los contrasta con los efectivamente obtenidos. Para ello, considera el porcentaje de niños y jóvenes que permanecen escolarizados y alcanzan los aprendizajes mínimos, es decir, que no se encuentran en situación de pobreza educativa.
De acuerdo con el estudio, Tucumán debería tener al 50,6% de sus estudiantes fuera de la pobreza educativa, pero el resultado observado fue del 42,7%. La diferencia representa un saldo negativo de 7,9 puntos. Detrás de la provincia se ubicaron San Juan, con -3,4 puntos, y Santa Cruz, con -3,2.

En el otro extremo del ranking se posicionó Entre Ríos, con un saldo positivo de 5,7 puntos: logró que el 51% de sus alumnos superara los estándares mínimos, frente al 45,3% esperado. También se destacaron La Pampa (+4,3), Córdoba (+4,1), Mendoza (+4) y Formosa (+3,5).
El informe también señaló que tener los mejores resultados absolutos no implica necesariamente una gestión más eficiente. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró el mayor porcentaje de niños y jóvenes fuera de la pobreza educativa, con el 65,9%, pero quedó novena en el índice de gestión, con un saldo positivo de 0,7 puntos. Según IDESA, sus condiciones sociales y presupuestarias hacían esperable un resultado elevado.
Los autores concluyeron que las provincias rezagadas tienen margen para mejorar mediante una utilización más eficiente de los recursos disponibles. La inversión es importante, sostuvieron, pero no reemplaza la necesidad de una gestión educativa eficaz.


