Una mujer murió tras quedar en medio de una balacera entre dos familias en Barrancas del Salí

La víctima, de 51 años, recibió un disparo en el abdomen cuando salió a la vereda para saber qué ocurría. Otra mujer resultó herida en una pierna. La Policía detuvo a seis sospechosos.


Una tarde de domingo que transcurría con normalidad terminó en medio de una violenta balacera en el barrio Barrancas del Salí, al este de la capital tucumana. El enfrentamiento comenzó alrededor de las 16.30 y provocó escenas de pánico entre los vecinos, que escucharon decenas de disparos, gritos y pedidos desesperados de auxilio. La situación dejó como saldo una mujer muerta y otra herida. Isidora Isolina Décima, de 51 años, recibió un disparo en el abdomen y murió cuando los médicos intentaban salvarle la vida en el quirófano, mientras que Fabiana Isabel Páez, de 48 años, sufrió una herida de bala en una de sus piernas.

Según los primeros datos de la investigación, el tiroteo se habría originado a partir de un enfrentamiento entre integrantes de las familias Guzmán y Navarro, por motivos que todavía no fueron establecidos. Los vecinos que se encontraban en las veredas comenzaron a escuchar las detonaciones y, en un primer momento, algunos pensaron que se trataba de fuegos artificiales. Cuando advirtieron que eran disparos, corrieron a refugiarse dentro de sus casas. “En un primer momento pensamos que eran fuegos artificiales, pero después nos dimos cuenta de que eran tiros. Ahí salimos corriendo y no pudimos ver nada”, relató Ramón Soria.

Cuando el primer intercambio de disparos pareció haber terminado, Páez y Décima salieron a la vereda para observar qué había ocurrido. En ese momento se habría reiniciado la balacera. Ambas fueron alcanzadas por proyectiles y quedaron heridas. Una vez que cesaron los disparos, fueron trasladadas al Centro de Salud. Décima presentaba una herida en el abdomen y, pese al esfuerzo de los médicos, falleció durante la intervención quirúrgica. Páez, en tanto, recibió atención por la lesión en una de sus piernas.


Un barrio atravesado por la violencia

La noticia generó conmoción e indignación entre los habitantes de Barrancas del Salí. Algunos vecinos señalaron que los enfrentamientos entre los grupos involucrados serían frecuentes y que desde hace tiempo existe preocupación por la presencia de armas de fuego en el sector. “Es una pelea más entre estos delincuentes. Desde hace rato que tienen aterrorizado al barrio”, afirmó un vecino que pidió preservar su identidad por temor a represalias.

Otros habitantes cuestionaron que los enfrentamientos se produzcan en plena vía pública y advirtieron que cualquier persona puede quedar en medio de una balacera. “Todo el tiempo andan armados y buscándose para generar problemas. Algún día iba a pasar esto. A esa hora había mucha gente en la calle y podría haber sido cualquiera”, sostuvo Víctor Hugo Ramos.

Minutos después del enfrentamiento, efectivos policiales desplegaron un amplio operativo en la zona. Personal de la ex Brigada de Investigaciones comenzó a recorrer el barrio y a reunir información para identificar a los autores de los disparos. Con el correr de las horas fueron detenidas seis personas, entre ellas dos mujeres y un adolescente de 16 años.

Los seis detenidos fueron trasladados a la base de los investigadores.

Seis detenidos y un arma secuestrada

Según la información proporcionada durante el operativo, los últimos dos sospechosos fueron encontrados cuando intentaban escapar en un vehículo de una aplicación. Los efectivos lograron interceptarlos y reducirlos. Uno de ellos habría llevado un arma de fuego y, de acuerdo con la reconstrucción policial, habría intentado arrojarla durante la persecución.

Los procedimientos estuvieron encabezados por los comisarios Germán Llanos, Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal. Los seis detenidos fueron trasladados a la base de los investigadores mientras la Justicia avanza para determinar el grado de participación de cada uno en el enfrentamiento y, especialmente, en el ataque que terminó con la muerte de Décima y las heridas sufridas por Páez.

Un efectivo señala el arma que habría arrojado el sospechoso cuando fue arrestado.

El jefe de Policía, Joaquín Girvau, confirmó que las detenciones no significan el cierre de la investigación. “Sabemos que los integrantes de ambos grupos tienen antecedentes. Vamos a ir con todo el peso de la ley para desarticular a estos grupos”, sostuvo.

Mientras continúan las medidas judiciales, los vecinos reclaman una intervención sostenida para evitar nuevos episodios de violencia. La principal preocupación pasa por el uso de armas en las calles y por el riesgo que representan los enfrentamientos para quienes viven en el barrio y quedan expuestos a los disparos. La investigación deberá determinar ahora qué originó la disputa entre las familias, quiénes efectuaron los disparos y cuál fue la participación de cada uno de los seis detenidos.