Un grave episodio de violencia ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires cuando el chofer de un colectivo abandonó el volante mientras la unidad estaba en movimiento para enfrentarse a golpes con un pasajero. El hecho generó preocupación por el riesgo que representó para quienes viajaban y para peatones y automovilistas.
El incidente ocurrió el 25 de enero cerca de las 23.15 en la intersección de avenida Rivadavia y Nazca, en el barrio porteño de Flores. El colectivo, correspondiente a la línea 113, realizaba su recorrido habitual entre Barrancas de Belgrano y San Justo cuando se desató la pelea.
Según se observa en imágenes que se viralizaron en redes sociales, en medio de la discusión el conductor abandonó su puesto y se trenzó a golpes de puño con el pasajero, mientras el vehículo continuaba avanzando sin control. Durante esos segundos, la unidad cruzó semáforos en rojo y circuló algunos metros en contramano, lo que puso en peligro a terceros.
En medio del caos, un pasajero incluso decidió saltar del colectivo en movimiento para escapar de la situación. Finalmente, el vehículo logró detenerse sin que se registraran víctimas fatales.
Tras la difusión del video, la empresa de transporte dispuso el despido inmediato del chofer. Según trascendió, el trabajador ya habría protagonizado episodios de comportamiento agresivo durante su servicio, aunque no se difundieron mayores detalles.

En tanto, el conductor sostuvo que actuó en defensa propia frente a una actitud amenazante y disturbios previos del pasajero. Cuando intervino la Policía de la Ciudad, el usuario del transporte denunció haber sido golpeado y presentaba signos de presunto consumo de alcohol.
La Justicia dispuso la detención de ambos involucrados. El chofer quedó imputado por lesiones, mientras que el pasajero fue acusado por amenazas, en el marco de una causa que investiga las responsabilidades en el violento episodio.



