Nahuel Gallo se quebró al recordar lo que vivió en el Rodeo I: “No quiero contar las atrocidades que hicieron”

El gendarme argentino dio su testimonio sobre lo que ocurrió durante 448 días en la cárcel en la que estuvo detenido de forma ilegal y pidió por la liberación del resto de los extranjeros encerrados. “Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte”, agregó.


El gendarme argentino Nahuel Gallo habló por primera vez en conferencia de prensa después de estar 448 días encerrado por el régimen chavista en Venezuela. Desde las 15.30, se presentó junto a distintas autoridades para brindar su testimonio tras permanecer detenido de forma ilegal en la cárcel El Rodeo I en Caracas. 

Definió al centro de detención como un lugar de “bastante torturas psicológicas” y aclaró que “hay veinticuatro extranjeros más que están esperando ser liberados”. En tanto, sobre cómo pasó sus días en la cárcel señaló: “Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte”.

Gallo fue liberado el último domingo, cuando a través de un comunicado de la AFA, se conoció que regresaba al país. Finalmente, pudo abrazarse con su familia que lo esperó en el Aeropuerto de Ezeizahasta las 4.30 de la madrugada cuando volvió a poner un pie en territorio argentino. 


Nahuel Gallo habló por primera
Nahuel Gallo habló por primera vez en la conferencia ante la prensa

En lo poco que se conoció en los últimos días, su esposa María Alexandra Gómez reveló que estaba de buen ánimo, pero debían seguir con los controles sobre su salud. “No fueron dos ni tres días… fueron 448 días. Nahuel está en un proceso de recuperación. Su salud es lo primero. Durante 14 meses se la negaron deliberadamente mientras estaba en cautiverio. Ahora tiene que sanar, paso a paso“, señaló. 

Mientras tanto, el agente estuvo en el Edificio Centinela de Gendarmería, donde recibió visitas de autoridades de la fuerza y compartió un almuerzo institucional. Además, se le practicaron análisis médicos exhaustivos y se evalúa su evolución día a día para definir los siguientes pasos de su reintegración, tanto a la vida familiar como a su actividad profesional.

El gendarme se quebró al
El gendarme se quebró al recordar lo que vivió en el Rodeo I y pidió por la liberación del resto de los extranjeros detenidos

Gallo se negó a contar lo que vivió en el Rodeo I y aclaró: “He defendido siempre mi bandera”

El gendarme se refirió a la situación que siguen viviendo miles de detenidos en Venezuela y pidió: “Yo sigo, sigo encerrado. Mi mente, hasta que no liberen esos veinticuatro extranjeros, yo no estoy libre. Es feo. No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado”, remarcó.

Gallo se refirió a su presente: “Y acá estoy en mi casa, me siento tranquilo, estoy bien, veo a mi familia. No hablo con todos porque yo lo pedí, quiero tiempo, quiero discernir la información, que ha pasado mucho tiempo, casi quince meses, no sé nada de nadie, de mi familia, de la institución, del país”. 

“Aunque yo he defendido siempre mi bandera, he cantado mi himno nacional. No porque era gendarme, era porque soy ciudadano argentino y yo gritaba orgullosamente argentino. Siempre, y lo pueden preguntar a cualquier extranjero, que me decían: ‘¿Por qué tiene tanta patria? ¿Por qué sos tan patriota?’ No lo sé. Yo no me daba cuenta”, siguió. 

En tanto, compartió: “Hasta hacía, era una anécdota que voy a contar, hice mi bandera con jabón. Derretía mi jabón celeste y jabón blanco y hacía mi bandera. Era lo único que me hacía sentir que estaba en mi casa, estaba en mi país, aunque me la hayan rayado varias veces, no importa, la volvía a hacer.”

Gallo finalizó agradeciendo a quienes hicieron posible su regreso: “Muchísimas gracias y le agradezco a todas las instituciones que hicieron algo y a todos los organismos internacionales, a todo el Estado argentino”.

Gallo: “Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte”

Nahuel Gallo profundizó sobre el clima de incertidumbre vivido durante la detención. “Vas a ir o qué vas a hacer o qué va a pasar. Es cuestión de momentos, días, incertidumbre y un millón de pensamientos que uno no sabe qué va a pasar día a día”, relató. 

Gallo subrayó la importancia de su fortaleza mental: “Pero gracias a Dios, mi fortaleza mental, mi día a día, pensar que tengo que estar bien, tengo un hijo, que lo amo con toda mi vida, es el único que me mantuvo fuerte porque es verdad, no es fácil estar incomunicado, no es fácil haber perdido la libertad injustamente, no es fácil que te acusen de delitos que no vienen al caso, pero no voy a expresarme mucho”.

El gendarme aprovechó el espacio para lanzar un pedido a la comunidad internacional: “Solamente quería pedirle a los medios internacionales, a la ONG, a todas las organizaciones internacionales que no se olviden del Rodeo I y todos los centros penales que hay en Venezuela, porque no solamente el Rodeo I tiene presos políticos, no podemos mirar para otro lado”. 

“Han pasado muchos días, pero no nos olvidemos de Venezuela. Venezuela está en una supuesta transición, pero esos políticos, esos presos políticos que están ahí, están esperando ser liberados, así sea por una amnistía, por lo que sea, pero están siendo esperados”, agregó. 

Y continuó: “He conocido muchísimos venezolanos, muchísimos me han ayudado, así sea con una media, así sea con una media, me han ayudadoPorque los extranjeros no teníamos visita, no teníamos llamada”.

Con un mensaje dirigido a quienes siguen detenidos, Gallo expresó: “Entonces, hablo por los veinticuatro extranjeros que siguen y todos los extranjeros que están en todos los otros penales. Yo hablo por el Rodeo I y le mando saludo a la C1, donde yo estuve desde el primer momento. Le mando saludo a esos chicos porque ellos son fuertes, me han acompañado, les he ayudado, les he dado fortaleza mental, porque no solamente ahí hay un país, ahí hay extranjeros secuestrados. Eso es lo que éramos. Y hasta el último día fuimos ficha de cambio. Y eso es feo”.

“El Rodeo I no es un lugar muy bueno”, dijo Gallo

El gendarme se refirió a lo que le tocó vivir en el centro de detención donde estuvo detenido durante 15 meses. “El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas psicológicas y no muy grata para contarla en estos momentos. Solamente con pensarse me titubea la boca”, dijo. 

Y alertó sobre la situación actual: “Hay veinticuatro extranjeros más en el Rodeo I que están esperando ser liberados, de distintas nacionalidades”, añadió. 

Nahuel Gallo: “Estoy bien de salud”

En sus primeras palabras, el gendarme argentino Nahuel Gallo aclaró que está bien de salud y aseguró: “No es fácil estar acá, delante de todos ustedes. Yo la pedí. Tengo muy escasa información de lo que ha pasado en estos 448 días. Pedí un momento para dar mi palabra y así informarles. Dar las gracias al Ministerio de Seguridad”.

El gendarme hizo referencia a su actual estadía: “Estoy acá en Centinela. Yo he escuchado varias informaciones de que me tienen acá, pero no, esta es mi casa. Yo me siento parte de mi casa; es mi institución. La he defendido a mi institución y a mi bandera”, expresó, reafirmando su pertenencia.

Sobre su liberación, describió la incertidumbre del momento: “Yo tuve la oportunidad de haber salido el domingo de libertad con mucha incertidumbre, porque no sabía si iba a ser en libertad o si iba a ser trasladado a otra unidad”.