Un episodio alarmante se registró este 23 de abril de 2026 en la ciudad de Yerba Buena, donde la Policía investiga un presunto hecho de intimidación pública ocurrido en la Escuela Miguel Lillo.
Según informaron fuentes de la Comisaría Yerba Buena, la situación se conoció a partir de un llamado telefónico realizado durante la jornada, en el que un efectivo alertó sobre la presencia de un cartucho de arma de fuego dentro del establecimiento educativo, ubicado en la intersección de calles Brasil y Perú.
De inmediato, una comisión policial encabezada por el comisario Rodrigo Pérez se trasladó al lugar en un móvil oficial. Allí fueron recibidos por la directora de la institución, quien exhibió el objeto hallado: un cartucho que, de acuerdo a las primeras pericias, correspondería a un calibre 7,62 x 51 mm.
El informe preliminar indicó que el proyectil se encontraba manipulado y sin cápsula iniciadora, por lo que se trataría de un elemento inerte, sin capacidad de detonación. Sin embargo, el contexto del hallazgo generó preocupación entre directivos y personal docente.
Según la reconstrucción inicial, el cartucho fue encontrado dentro de la campera de una docente. La mujer explicó que había regresado recientemente de dictar clases en una escuela de la ciudad de Banda del Río Salí y que la prenda había quedado colgada en el respaldo de una silla dentro de un aula. Esta circunstancia abrió la hipótesis de que el elemento podría haber sido colocado por terceros, ya sea como una broma de mal gusto o con fines intimidatorios.
Ante la situación, tomó intervención la Unidad Fiscal de Delitos Complejos, a cargo de la fiscal Brenda Deroy, quien ordenó el secuestro del cartucho y la realización de las actuaciones correspondientes. El hecho fue caratulado como intimidación pública con autores desconocidos.
Mientras avanza la investigación, las autoridades confirmaron que no se registraron personas heridas ni situaciones de riesgo posteriores al hallazgo dentro del establecimiento educativo.


