Ataque con agua hirviendo en un partido de hockey: dictaron arresto domiciliario para una de las acusadas

La imputada Florencia Ortiz deberá cumplir 35 días en su domicilio con controles policiales. La otra acusada continúa en libertad, pero con restricciones.


La Justicia resolvió este miércoles otorgar arresto domiciliario a Florencia Rosario Ortiz, quien está imputada por haber atacado con agua hirviendo a una mujer durante un partido de hockey femenino. La medida se dispuso tras una audiencia en la que se evaluó que el riesgo de entorpecimiento de la investigación disminuyó.

Ortiz, que se encontraba bajo prisión preventiva, deberá permanecer durante 35 días en su domicilio bajo un régimen de controles policiales sorpresivos, con el objetivo de garantizar su permanencia y evitar posibles fugas o interferencias en la causa. Además, tiene prohibido realizar cualquier tipo de acto intimidatorio contra la víctima o su entorno familiar.

En tanto, Carolina Ortiz, señalada como partícipe del hecho, continuará en libertad, aunque bajo estrictas reglas de conducta. Entre ellas, rige una prohibición absoluta de acercamiento hacia la damnificada.


Según la investigación de la Unidad Fiscal Criminal I, el episodio ocurrió el 10 de abril en la sede del club Universitario, ubicada en la intersección de Ingeniero Farías y Lavalle, y se desarrolló en tres momentos.

El primero tuvo lugar cerca de las 20.20, cuando Florencia Ortiz increpó a Lucas Pontoni, incumpliendo una orden judicial de restricción de acercamiento vigente desde 2025.

Minutos después se produjo el ataque central. Mientras se disputaba un partido de novena división, la imputada se abalanzó sobre María Teresa Miranda, le quitó un termo con agua hirviendo y, con la presunta colaboración de Carolina Ortiz —quien habría sujetado a la víctima del cabello—, le arrojó el contenido en el rostro.

Como consecuencia, la mujer sufrió quemaduras de gravedad que la dejaron imposibilitada de realizar sus actividades habituales por más de 30 días.

De acuerdo con la causa, tras la agresión se produjo un nuevo episodio de intimidación. La imputada habría enviado al día siguiente un mensaje a la hermana de la víctima con una advertencia: “Aguantá los trapos, nada después”.

Con esta resolución, la investigación continúa mientras se mantienen las medidas de restricción para proteger a la víctima y a los testigos del caso.