Facundo Moyano recuperó la libertad este martes por la noche luego de prestar declaración en el marco de la causa iniciada por un confuso episodio ocurrido en un departamento del barrio porteño de Belgrano.
Al salir de la fiscalía, el exdiputado y dirigente sindical realizó una breve declaración ante la prensa: “Está todo aclarado”, afirmó antes de retirarse. Sin embargo, pese a su excarcelación, continuará imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, en una causa vinculada a presunta violencia de género.
Durante la jornada, Moyano permaneció demorado en una dependencia policial mientras la fiscalía avanzaba con distintas medidas. Entre ellas, se realizó un allanamiento en el departamento ubicado sobre avenida del Libertador al 5400, donde se habría producido el hecho.
El procedimiento arrojó resultado negativo. No obstante, los investigadores secuestraron un reloj inteligente, un dispositivo USB y medicamentos que serán analizados como parte de la causa.
La investigación tomó un giro durante la tarde, cuando Candela Arizaga, la joven de 23 años involucrada, declaró desde el Hospital Pirovano y negó haber sido golpeada o retenida contra su voluntad por Moyano. Esta versión modificó el escenario inicial, ya que en el primer parte policial se había consignado una denuncia por agresión.
A pesar de ello, la fiscalía resolvió continuar con la investigación para esclarecer lo ocurrido durante la madrugada. La joven también será evaluada por profesionales especializados en asistencia a víctimas.
El episodio se inició alrededor de las 5 de la mañana, cuando el encargado del edificio alertó al 911 tras escuchar gritos y ver a una mujer salir corriendo del inmueble, seguida por Moyano. Ambos fueron interceptados por la Policía en las inmediaciones de Barrancas de Belgrano.
En las horas posteriores, se difundieron videos en los que se observa a la joven corriendo por la vía pública en estado de alteración, lo que generó fuerte repercusión y aceleró la intervención judicial.
Por su parte, la defensa de Arizaga anticipó que solicitará la nulidad del allanamiento, al denunciar presuntas irregularidades en el procedimiento y posibles fallas en la cadena de custodia de la prueba.
Con la liberación de Moyano, el expediente entra en una nueva etapa. La causa sigue abierta y la Justicia continuará reuniendo pruebas para determinar si existieron delitos en el episodio ocurrido en Belgrano.


