La búsqueda de Nancy Estela Godoy, la maestra rural de 52 años desaparecida desde el viernes 9 de octubre en la zona de Esquina, Corrientes, continúa sin resultados. Este martes se incorporaron dos helicópteros a los rastrillajes y cerca de un centenar de policías recorren a pie y a caballo las hectáreas que separan la estancia El Curupí de la Escuela N.º 626 del paraje El Malezal, donde la docente fue vista por última vez. En paralelo, uno de los sospechosos denunció que fue golpeado por efectivos policiales para que revelara información sobre el caso.
Se trata de Ezequiel Bordón, un peón rural detenido por falso testimonio, quien presentó una denuncia penal contra policías de la Comisaría Segunda de Esquina y otros efectivos. Según su abogado, Norberto Fernández Codazzi, el hombre habría sido agredido durante su traslado en un móvil policial y nuevamente dentro de la dependencia. El defensor sostuvo que los golpes buscaban que su cliente aportara información sobre lo sucedido con la docente en la estancia.
De acuerdo con la versión del abogado, Bordón declaró ante la Fiscalía que sabía dónde estaba el cuerpo de Godoy, pero luego se retractó y aseguró que había mentido bajo coacción. En esa declaración había involucrado a otro trabajador rural, Joaquín Leguizamón. Fernández Codazzi afirmó que su defendido terminó diciendo que había mentido porque creía que así lograría recuperar la libertad. También negó que la ropa con presuntas manchas de sangre y el cuchillo secuestrados durante un allanamiento pertenecieran al peón.
La denuncia por presuntos apremios ilegales
En su presentación judicial, Bordón habría relatado que fue trasladado hasta el denominado Puesto 9 de la estancia El Curupí, donde presuntamente volvió a ser golpeado. Según esa denuncia, luego lo esposaron a un caballo y lo llevaron hasta la escuela para revisar una pileta utilizada por los animales, en busca del cuerpo de la docente. El abogado también describió supuestas agresiones durante el recorrido por sectores inundados y con barro.
Fernández Codazzi reconoció que existen inconsistencias en el relato de su defendido, entre ellas diferencias sobre dónde se encontraba el 9 de octubre. Sostuvo que esos puntos podrían esclarecerse mediante cámaras de seguridad y testimonios. También consideró poco probable que Godoy se haya marchado por sus propios medios, debido a las dificultades del terreno y al conocimiento que se necesita para atravesar los bañados y montes de la zona.
El ministro de Seguridad de Corrientes, Adrián Gaya, afirmó que el objetivo central es encontrar a la maestra y destacó el despliegue de recursos tecnológicos, logísticos y de baqueanos que conocen el terreno. Explicó que los rastrillajes se concentran en el sector del Puesto 9 y el trayecto que lo conecta con la escuela, un recorrido que demanda aproximadamente media hora de marcha.
Sobre la denuncia de Bordón, Gaya dijo que no estaba al tanto de los presuntos apremios, pero aseguró que, si se formalizaba la presentación, el Gobierno actuaría en consecuencia, con el apartamiento de los policías involucrados y su puesta a disposición de la Justicia.
Aportaron los últimos audios de la docente
En paralelo, los abogados Ariel y Verónica Medina se constituyeron como querellantes en representación de uno de los hijos de Godoy. Como primera medida, entregaron a la investigación los últimos audios en los que la maestra comunicaba que había llegado bien a la estancia El Curupí y que esperaba un caballo para trasladarse hasta la escuela.
Según el testimonio de una vecina, Godoy fue vista el viernes por la tarde y tenía previsto quedarse en el establecimiento durante el fin de semana, debido a las condiciones meteorológicas que dificultaban su salida hacia Esquina. La mujer indicó que ella y otras personas viajaron a una fiesta en la localidad de Sauce y que, al regresar días después, advirtieron que no había nadie en la escuela.
Mientras se profundiza la investigación y se analizan los nuevos elementos aportados, los operativos continúan en una zona de difícil acceso. La denuncia por presuntas agresiones policiales abrió, además, otro frente judicial en una causa que todavía no logra esclarecer qué ocurrió con la docente.


