Ataque en Tafí del Valle: tres jóvenes se presentaron en la Justicia y responsabilizaron a la víctima


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La causa que investiga la agresión sufrida por Patricio Ledezma el pasado 29 de enero, a la salida de un boliche en Tafí del Valle, sumó un nuevo capítulo esta mañana. Tres jóvenes señalados como los presuntos autores del ataque se presentaron de forma espontánea en el Centro Judicial de Monteros para ponerse a disposición del fiscal Gerardo Salas y brindar su testimonio.

Los implicados son Belisario Iturbe y Mariano Costa Rojano, a quienes se sumó Santiago Fernández, quien hasta el momento no había sido mencionado en la investigación. Al trámite asistieron acompañados por sus representantes legales: los abogados Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate asumieron la defensa de Iturbe, mientras que la doctora Paula Morales Soria hizo lo propio con los otros dos jóvenes.

Un giro en la versión de los hechos

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Según detalló el periodista del diario La Gaceta, Gustavo Rodríguez en el programa Buen día verano, la estrategia de la defensa busca invertir la carga de la responsabilidad. Los acusados sostienen que Ledezma fue el principal generador del conflicto, alegando que existió un incidente previo dentro del local bailable y que, ya en la calle, el denunciante los habría insultado y provocado.

Puntualmente, hicieron foco en el altercado ocurrido en el interior del boliche entre la víctima e Iturbe. Según la versión defensiva —apoyada por testigos que acompañan la presentación—, Ledezma “lo agredió e incluso lo lesionó”.

La postura de la querella y la polémica

Ante este escenario, José María Molina, abogado de Ledezma, manifestó su sorpresa por el relato aportado y por el hecho de no haber sido citado por la fiscalía al momento de las declaraciones, lo que le impidió formular repreguntas. Sin embargo, aclaró que esto no constituye una irregularidad procesal, sino que probablemente responda a una estrategia de la defensa para evitar la intervención de la parte querellante durante la indagatoria.

El nudo del conflicto radica en la interpretación del suceso: mientras que la fiscalía y el denunciante describen un ataque en grupo contra Ledezma, los defensores plantean que se trató de “una pelea normal, como ocurre en cualquier salida de boliche”, una definición que generó controversia por la aparente naturalización de la violencia nocturna.

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