La búsqueda de Raúl Moyano, desaparecido desde el 12 de octubre en el cerro Ñuñorco, cumplió 11 días este viernes y continúa en un terreno de extrema dificultad. Los equipos de rescate concentran los esfuerzos en las laderas sur y sureste, desde la cumbre hacia la ruta provincial 307 y el paraje El Indio, en la Quebrada de Los Sosa.
El operativo se desarrolla en un sector de difícil acceso, caracterizado por pendientes pronunciadas, quebradas profundas, vegetación tupida y senderos poco definidos. Estas condiciones dificultan el desplazamiento de los rescatistas y obligan a avanzar con precaución en cada área inspeccionada, mientras se intenta encontrar algún indicio que permita establecer qué ocurrió con el hombre.
A las dificultades del terreno se suma ahora el pronóstico de lluvias para la zona de los Valles, previstas desde este viernes por la tarde y hasta el martes. Las precipitaciones podrían complicar los desplazamientos, reducir la visibilidad y dificultar el acceso a determinados sectores del cerro, por lo que los equipos buscan aprovechar las horas disponibles para avanzar con los rastrillajes.
El subcomisario Milciades Ávila, jefe del Grupo Cero, explicó a La Gaceta que la intención es adelantar las tareas antes de que las condiciones meteorológicas compliquen el despliegue. “Va a llegar la lluvia a la zona de los Valles y se va a prolongar hasta el martes, así que la idea es tratar de adelantar todo el trabajo, hasta que lleguen esas condiciones que son, dentro de todo, un poco complicadas”, señaló.
Mientras tanto, los equipos continúan recorriendo sectores de la montaña en una búsqueda marcada por la complejidad geográfica y la falta de rastros concluyentes. La prioridad es aprovechar el tiempo antes de las precipitaciones para ampliar las áreas inspeccionadas y avanzar en el operativo.


