La muerte de Jonathan Emmanuel “Nando” Rodríguez, ocurrida el 6 de abril tras haber estado detenido en la comisaría de Simoca, abrió una investigación judicial en medio de versiones contrapuestas entre la familia y la Policía.
El joven había sido aprehendido el sábado 4 de abril por la tarde luego de un episodio en el barrio San Bernardo. Según relató su hermana, Milagros Rodríguez, atravesaba un consumo problemático de sustancias y ese día se encontraba alterado. “Mi hermano menor llamó a la Policía para pedir ayuda porque no podía calmarlo”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, al llegar los efectivos lo subieron a un móvil. “Mi hermanito les pidió que lo llevaran al CAPS para que lo estabilizaran, pero lo llevaron primero a la comisaría”, señaló. En ese traslado, Rodríguez habría intentado escapar: “Rompió una ventanilla, se bajó y luego lo volvieron a subir”.
Por disposición de la Unidad Fiscal de Delitos Contra las Personas del Centro Judicial Monteros, el joven quedó aprehendido. Horas más tarde, la familia fue notificada de que había sido internado.
“Nos dijeron que no lo habían podido controlar y que estaba en el hospital. Cuando llegué, me informaron que estaba entubado porque había broncoaspirado”, relató Milagros, quien además aseguró que no le permitieron verlo de inmediato. “Lo vi por una ventana: estaba desnudo y con lesiones en todo el cuerpo, que no tenía antes de que lo llevaran”, denunció.
El cuadro de salud obligó su traslado al hospital de Monteros, donde permaneció en terapia intensiva. “Nos decían que estaba delicado y que había sufrido una sobredosis, pero no nos dejaban verlo porque seguía detenido”, agregó la joven.
El domingo por la tarde, tras el cese de la aprehensión, la familia pudo visitarlo. En la madrugada del lunes, cerca de las 5.30, se confirmó su fallecimiento a raíz de un paro cardiovascular.
Desde entonces, los familiares cuestionan el accionar policial. “No deberían haberlo llevado a la comisaría en ese estado. Hay vecinos que dicen que gritaba y pedía que dejaran de golpearlo”, sostuvo su hermana.
La versión policial, en cambio, fue brindada por el jefe de la comisaría de Simoca, Alfredo Cecenarro, quien negó las acusaciones. “Lo aprehendimos por disturbios en la vía pública. Se lo trasladó para identificarlo luego de que rompiera la ventanilla”, explicó.
Según su relato, el joven se habría descompensado posteriormente. “Comenzó a convulsionar y fue trasladado al CAPS para evitar que le sucediera algo en la comisaría”, indicó. Además, señaló que Rodríguez tenía antecedentes de episodios similares vinculados a consumo problemático.
Tras la denuncia de la familia, el fiscal Gerardo Salas abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. El informe preliminar de la autopsia determinó que la causa de muerte fue broncoaspiración, aunque se esperan pericias complementarias.
En paralelo, el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales realizó un allanamiento en la comisaría de Simoca, donde se secuestraron documentación y teléfonos celulares del personal interviniente. La causa continúa en investigación para determinar las responsabilidades del caso.
Con información de La Gaceta


