El presidente Javier Milei quedó envuelto este fin de semana en una fuerte polémica luego de compartir en sus redes sociales un supuesto “Mapa del crecimiento de Argentina” en el que Tucumán directamente no aparece.
La imagen, replicada también por dirigentes y funcionarios libertarios, mostraba una presunta variación interanual de la actividad económica por provincias correspondiente a marzo de 2026 y atribuía los datos al Informe Económico Mensual de la IAE Business School.

El gráfico fue utilizado por el oficialismo nacional para cuestionar al gobernador bonaerense Axel Kicillof, ya que Buenos Aires figuraba como la única provincia en rojo, con una supuesta caída del -0,2% en la actividad económica.
Sin embargo, rápidamente surgieron cuestionamientos debido a errores evidentes en el mapa: además de la ausencia de Tucumán, tampoco aparecían las Islas Malvinas y varias provincias presentaban formas deformadas o incompletas. En el caso de Santa Fe, por ejemplo, faltaba parte de su territorio.
La publicación original había sido realizada por Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía Luis Caputo, quien utilizó el gráfico para defender el impacto del RIGI y criticar la política económica bonaerense. Posteriormente, Milei retuiteó el contenido y replicó mensajes de cuentas afines que reforzaban esa lectura.
La situación generó incomodidad incluso dentro del propio Gobierno. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, advirtió el error y cuestionó la publicación: “Miren bien antes de publicar un mapa hecho con IA. ¡Falta Tucumán!”.
También el embajador argentino ante la Unión Europea, Fernando Iglesias, compartió el gráfico sin advertir las inconsistencias, lo que amplificó la difusión del material.
Más allá de la polémica, los datos económicos recientes muestran que Tucumán sí registró signos de recuperación en algunos sectores durante el último año. Informes nacionales señalan avances en actividades vinculadas al azúcar, el limón, la agroindustria y las exportaciones, aunque persisten dificultades en empleo y actividad interna.
El mapa difundido no incluía ningún dato específico sobre la provincia ni detallaba su variación económica. Incluso, en los informes públicos disponibles de la IAE Business School no figura una tabla oficial con cifras provinciales completas como las que se viralizaron.
La controversia escaló rápidamente y se convirtió en tendencia nacional, no por los datos económicos que pretendía mostrar el Gobierno, sino porque una provincia histórica, conocida como la “Cuna de la Independencia”, directamente desapareció del mapa difundido por el propio Presidente.


