Precios de la carne siguen subiendo: esperan nuevas alzas en góndolas durante la semana entrante


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Las cámaras empresarias del sector anticiparon que el precio de la carne vacuna volverá a subir en las carnicerías la próxima semana, con aumentos que oscilarán entre $1.000 y $1.500 por corte. Sin embargo, los referentes del mercado estiman que la intensidad de los traslados a precios no será la misma que la observada entre fines del año pasado y principios de este, porque el valor habría alcanzado un “punto de equilibrio”.

Situación actual y primera reacción del sector

Consultado por Ámbito, el titular de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), Leonardo Rafael, señaló que la suba pareció frenarse durante la semana: “Entre ayer y hoy creo que se encontró un techo”, con una estabilización de la hacienda. Añadió que espera que ese comportamiento sirva como piso para conocer dónde están parados los precios.

Rafael anticipó que “en el transcurso de esta semana ya se van a tener plasmados todos los valores en las carnicerías de los nuevos precios”. En la última semana, el valor de la hacienda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, referencia para frigoríficos y carnicerías, registró aumentos cercanos al 7% en las categorías destinadas al consumo interno.

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Rango de aumentos por cortes y factores de variación

Los aumentos no serán homogéneos: dependerán de la carnicería, la calidad y el tipo de corte. Rafael explicó que algunos cortes de mayor salida podrían subir hasta $2.000, mientras que otros de menor demanda rondarían los $800, con un aumento promedio estimado entre $1.000 y $1.500.

En la misma línea, el presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), Daniel Urcia, adelantó su expectativa de “una estabilización ya a partir de la semana que viene”, y sostuvo que “ya estos precios se le hacen complicados al carnicero, al matarife, al exportador”.

Impacto de feriados y menor actividad

Urcia indicó además que la semana previa fue atípica por los feriados de Carnaval y el paro general de la CGT, lo que afectó la logística: “Mucha gente no vendió y no cargó para no tener problemas”. Por ello confía en que “la presión de compra va a disminuir” en los próximos días y que, aun con oferta escasa, la falta de oferentes podría moderar los precios.

Comportamiento histórico y proyecciones

El analista agropecuario Javier Preciado interpretó la dinámica reciente como parte de un patrón: “en estos últimos tres años es que el precio de la carne sube de forma escalonada y generalmente el verano”. Añadió que, en su visión, “estamos en el pico de la suba y el mes que viene ya se debería estabilizar hasta el nuevo salto”.

El incremento de los precios de la carne fue un factor central en la aceleración de la inflación desde fines del año pasado, lo que llevó a varias consultoras a recalibrar al alza sus proyecciones para el primer trimestre.

El problema estructural: stock y oferta

Más allá de la dinámica coyuntural, Urcia advirtió sobre un problema estructural: “Tenés que crecer en el stock, y para que el stock tenga que crecer tenés que tener escasez de oferta, que va a ser la tónica de los próximos dos años”. Rafael coincidió, señalando que la retención de hembras para engorde y la búsqueda de mayores kilos por animal “genera falta de oferta”, que junto a una demanda de consumo sostenida se traduce en aumentos de precios.

Ambos expertos remarcaron que la capacidad de aumentar exportaciones hacia mercados como Estados Unidos o Europa está hoy limitada por la disponibilidad de mercadería: “venderle más toneladas a Estados Unidos y abrir nuevos mercados hoy es poco factible porque no se tiene la mercadería”. Rafael agregó que el stock ganadero prácticamente no creció en las últimas cinco o seis décadas, pese a la duplicación poblacional y la expansión de mercados.

Perspectivas sobre exportaciones y demanda externa

Urcia consideró que lo más probable es una reorientación de las exportaciones que antes se integraban con China hacia Estados Unidos, pero descartó un traslado masivo de carne del mercado interno al externo en el corto plazo. Según su diagnóstico, para que la producción se reactive y atraiga inversiones se necesitarán al menos 2 o 3 años.

Preciado, en tanto, destacó el efecto de las expectativas externas: “La expectativa es alta porque tenemos el tema de la cuota con Estados Unidos, a ver si la abren, y el tema de la cuota con Unión Europea que se ampliaría también”, recordando que “la carne vacuna es un producto premium en todo el mundo”.

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