Renunció Mario Racedo, secretario de Derechos Humanos de la Provincia

El gobernador formalizó la salida de Mario Racedo y Pablo Vega Coronel. Organismos respaldaron su gestión y pidieron garantizar la continuidad de las políticas de memoria.


En la Casa de Gobierno de Tucumán se confirmó en las últimas horas un movimiento que desde hacía meses circulaba en voz baja: el gobernador Osvaldo Jaldo aceptó las renuncias del secretario de Derechos Humanos y Justicia, Mario Racedo, y del subsecretario del área, Pablo Vega Coronel.

La salida conjunta se venía barajando desde fines del año pasado, en medio de versiones sobre una reconfiguración del gabinete provincial y debates internos sobre el rumbo de áreas sensibles de la administración. Sin embargo, recién ahora se formalizó la desvinculación de ambos funcionarios.

Por el momento, el Ejecutivo no informó quiénes ocuparán los cargos. La vacancia abre un compás de espera en un área de fuerte peso institucional y simbólico, especialmente en una provincia donde los debates sobre memoria histórica mantienen vigencia política y social.


La novedad generó una rápida reacción de organismos de Derechos Humanos de Tucumán, que difundieron un documento público en respaldo a los funcionarios salientes y en defensa de las políticas desarrolladas durante su gestión.

En el comunicado, las organizaciones señalaron que, más allá de no poder incidir en decisiones administrativas, consideran necesario “reconocer” el trabajo realizado por Racedo y Vega Coronel. En particular, destacaron las acciones impulsadas en el marco de los 50 años de dos hechos centrales de la historia reciente: el Operativo Independencia y el Golpe de Estado en Argentina de 1976.

Según remarcaron, desde la Secretaría se promovieron actividades orientadas a profundizar el eje del “Nunca Más” frente al accionar cívico-militar contra las instituciones democráticas, una línea que calificaron como “altamente apreciada por la sociedad tucumana”.

También hubo un mensaje directo hacia el Gobierno provincial sobre la transición que se abre. Los organismos reclamaron que los futuros reemplazantes garanticen la continuidad de iniciativas consideradas estratégicas.

Entre ellas mencionaron la preservación del Arsenal Miguel de Azcuénaga, el funcionamiento de una comisión mixta para la memoria histórica, la transformación del Pozo de Vargas en Espacio de Memoria una vez finalizadas las tareas judiciales, la profundización de contenidos de historia reciente en las escuelas y el sostenimiento de La Escuelita de Famaillá, el único espacio de memoria en funcionamiento en la provincia y uno de los pocos del NOA.

El documento cierra con una advertencia institucional: quienes asuman en la Secretaría deberán comprender la importancia de sostener el legado de Memoria, Verdad y Justicia, tanto para la sociedad argentina en general como para la tucumana en particular.