San Martín de Tucumán decidió ponerle fin al ciclo de Andrés Yllana como director técnico del primer equipo. La dirigencia del Santo resolvió despedir al entrenador en medio de una profunda crisis deportiva, marcada por malos resultados, conflictos internos y un clima cada vez más tenso alrededor del plantel.
La salida del DT era una crónica de un final anunciado. Yllana, que había llegado con la misión de pelear por el ascenso, terminó envuelto en fuertes cuestionamientos por el rendimiento del equipo, el malestar en el vestuario y una relación desgastada con los hinchas.
El episodio que terminó de detonar la situación ocurrió tras el partido ante Quilmes, cuando el entrenador realizó gestos hacia los plateístas, lo que generó un fuerte repudio. A esto se sumó un antecedente reciente, cuando estuvo cerca de cruzarse con un hincha en las inmediaciones del estadio.
Puertas adentro, el panorama tampoco era mejor. Según trascendió, referentes del plantel le habrían manifestado su disconformidad con el planteo táctico y algunas decisiones del cuerpo técnico. La respuesta no cayó bien y terminó de romper una convivencia que ya venía deteriorada.
Con este escenario, el presidente Oscar Mirkin tomó la decisión de cortar el ciclo y abrir una nueva etapa en Ciudadela, con el objetivo de reencauzar al equipo y sostener el sueño del ascenso.
Mientras la dirigencia avanza en la búsqueda de un reemplazante definitivo, el equipo ya tiene entrenador interino: Hernán de Camilo será quien tome las riendas del plantel de manera provisoria.
De Camilo dirigirá al Santo en el próximo compromiso ante Colegiales, previsto para el sábado a las 15 en Buenos Aires. Su continuidad dependerá de la decisión de la comisión directiva y de cómo avance la elección del nuevo entrenador.


