Arsenal y motos robadas: el impactante botín de la banda de “motochorros” desarticulada en la Capital


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Tras una serie de allanamientos simultáneos, la Policía de Tucumán logró desmantelar una organización criminal que sembraba el terror en las calles de San Miguel. Hay varios detenidos y se incautaron armas de fuego de grueso calibre.

La inseguridad en San Miguel de Tucumán sumó un capítulo decisivo este lunes. En un operativo de gran escala que movilizó a distintas divisiones de la Unidad de Investigaciones Criminales, las fuerzas de seguridad lograron golpear el corazón de una de las bandas de “motochorros” más activas de la zona metropolitana. El resultado fue contundente: detenciones, motos recuperadas y el hallazgo de un arsenal que confirma la alta peligrosidad de los delincuentes.

La investigación, que venía gestándose tras una seguidilla de denuncias por arrebatos violentos, desembocó en una orden judicial para irrumpir de forma sorpresiva en varios domicilios de la capital. Según confirmaron fuentes policiales, los delincuentes no solo se dedicaban al robo callejero, sino que contaban con una infraestructura logística que incluía el acopio de armas y la adulteración de vehículos.

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Durante las requisas, los efectivos se encontraron con un panorama alarmante. Además de las motocicletas que tenían pedido de secuestro vigente, se incautaron revólveres, pistolas y una gran cantidad de municiones listas para ser utilizadas. El hallazgo del armamento cambió el tono de la causa, ya que se sospecha que la banda participaba en enfrentamientos territoriales y protegía puntos de venta de droga, dado que también se encontraron estupefacientes en los lugares allanados.

Desde la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos destacaron que el éxito del operativo radicó en el seguimiento de las cámaras de seguridad y el cruce de datos sobre el modus operandi de los sospechosos. Los detenidos, que ya contaban con antecedentes penales, quedaron a disposición de la justicia mientras se investiga si el arsenal secuestrado fue utilizado en crímenes recientes o ataques contra la autoridad.

Por estas horas, la Policía continúa con las pericias sobre los teléfonos celulares secuestrados, lo que podría derivar en nuevas detenciones. En los barrios afectados, la noticia trajo un alivio momentáneo, aunque las autoridades reforzaron la vigilancia ante la posible existencia de remanentes de la organización que aún operan en la periferia.

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