Un nuevo fallo le da a Justina Gordillo una chance para recuperar su libertad

Una jueza ordenó revisar el pedido de la defensa para revocar la prisión preventiva de la empleada judicial acusada de encubrimiento. En paralelo, el fiscal agravó los cargos en su contra.


Un reciente fallo judicial abrió una nueva instancia para que Justina Gordillo, acusada de encubrimiento en el brutal crimen de Érika Antonella Álvarez, recupere la libertad o, en su defecto, cumpla la prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario.

Durante una audiencia de impugnación, los abogados defensores María Florencia Abdala y Camilo Atim cuestionaron duramente la decisión previa del juez Bernardo L’Erario Babot, quien les había negado el acceso a estos beneficios argumentando que la situación debía resolverse directamente en un juicio oral.

Al analizar el caso y las quejas de la defensa, la jueza María Jimena Suárez decidió fallar a favor de Gordillo, haciendo lugar a su planteo pese a la firme oposición del Ministerio Público Fiscal y de la querella, ejercida por el abogado Carlos Garmendia. En consecuencia, la magistrada resolvió que se fije una nueva audiencia para definir de fondo la cuestión, debate que fue programado para este martes.


La coartada de la defensa

Los representantes de la empleada judicial sostienen que, con el correr de los días, surgieron nuevos elementos de prueba que modifican sustancialmente la situación procesal de su defendida. Entre los puntos clave de su coartada, señalaron:

Según el expediente, el cuerpo de Érika fue arrojado el 7 de enero a las 11:40 horas, momento exacto en el que Gordillo se encontraba en su puesto de trabajo.

EArgumentaron que los supuestos coautores del homicidio que se movilizaban en el Chevrolet Corsa eran, en realidad, unos vecinos.

Aseguraron que quedó demostrado que la acusada no tuvo ningún tipo de participación en el ocultamiento de la camioneta.

    La jugada del fiscal: cargos más graves

    A pesar de este revés favorable para la defensa, el panorama de Gordillo sigue siendo sumamente complejo. Previo a la audiencia clave del martes, el fiscal Pedro Gallo movió sus fichas y este lunes logró agravar formalmente la acusación en contra de la empleada judicial.

    Según la nueva imputación del Ministerio Público, con sus maniobras de encubrimiento Gordillo no solo intentó ocultar el crimen, sino que buscó obtener un rédito económico directo tanto para ella como para quien era su pareja en ese momento, Felipe “El Militar” Sosa.