Campero salió a defenderse tras la polémica por los créditos del Banco Nación: “No es un beneficio, es una deuda a 30 años”

En medio de la polémica por los créditos del Banco Nación a dirigentes oficialistas, el diputado tucumano Mariano Campero salió a defenderse y aseguró que el préstamo que recibió “no es un beneficio, sino una deuda hipotecaria en UVAs” obtenida bajo las mismas condiciones que cualquier ciudadano.


Luego de que se difundiera un listado de funcionarios y dirigentes oficialistas que accedieron a créditos millonarios del Banco Nación, el diputado tucumano Mariano Campero utilizó sus redes sociales para dar su versión y rechazar las acusaciones. El legislador quedó en el centro de la controversia tras conocerse que obtuvo un préstamo hipotecario que actualmente asciende a $322 millones.

“Nunca me beneficié con un crédito millonario del Banco Nación. Eso es malicioso”, aseguró Campero en su cuenta de X, donde explicó que se trata de una línea hipotecaria en UVAs abierta a cualquier ciudadano que cumpla con los requisitos. “No es un crédito discrecional ni excepcional. Toda la documentación es pública y verificable”, sostuvo.

El diputado detalló que el préstamo fue otorgado en mayo de 2025 por un monto inicial de $275 millones, con el cual adquirió su primera vivienda familiar en Yerba Buena. Según explicó, el aumento hasta los $322 millones responde a la actualización propia del sistema UVA, que ajusta por inflación. “Es una deuda a 20 o 30 años, con muchísimo esfuerzo. Confundir esto con un privilegio político es desinformar”, remarcó.


En su descargo, también buscó despegar el crédito de su actuación política en el Congreso, especialmente tras haber acompañado el veto del presidente Javier Milei al aumento de jubilaciones. “El trámite de un crédito hipotecario lleva entre ocho meses y un año. El momento en que se otorgó fue fortuito y no tiene relación con los debates legislativos”, afirmó.

La aclaración llegó luego de que distintos medios nacionales difundieran una lista de dirigentes cercanos al oficialismo que accedieron a financiamiento similar. Entre ellos aparecen Santiago Santurio, con $340 millones; Alejandro Bongiovanni, con $255 millones; y la diputada Lorena Villaverde, quien habría obtenido $225 millones tras un rechazo inicial.

El informe también incluyó a funcionarios del equipo económico de Luis Caputo. Felipe Núñez accedió a $475 millones, mientras que Federico Furiase acumuló deudas por $367 millones con el Banco Nación y otros $100 millones con el Banco Ciudad. A su vez, Juan Pablo Carreira, conocido como “Juan Doe”, recibió $112 millones.

Los datos fueron sistematizados por el sitio “Cuánto deben”, desarrollado por Andrés Sintcofsky, que señala que los créditos más significativos fueron otorgados a dirigentes libertarios tras la asunción de Milei.

La polémica creció no solo por los montos involucrados, sino por lo que sectores opositores consideran una contradicción ideológica: dirigentes que cuestionan el rol del Estado recurrieron a la banca pública —que el propio Gobierno intentó privatizar— para financiar la compra de viviendas.

En paralelo, también surgieron sospechas sobre el posible uso de estos créditos para justificar adquisiciones patrimoniales, lo que abrió un nuevo foco de discusión en torno a la transparencia y los criterios de acceso al financiamiento estatal.

En ese contexto, la defensa pública de Campero buscó bajar la tensión, aunque el tema continúa generando repercusiones políticas y mantiene el debate abierto sobre el vínculo entre el poder y el acceso a recursos del sistema financiero público.