Alumnos de la Escuela Normal protestaron por mejoras y lograron que la ministra vaya a dar explicaciones

La ministra de Educación de Tucumán se presentó en la institución en medio de una sentada estudiante. Intentó explicar los cambios en el plan de estudios, pero fue cuestionada por alumnos y padres, que sostienen sus reclamos por problemas edilicios, falta de docentes y condiciones de cursado.


La ministra de Educación de la Provincia, Susana Montaldo, visitó este martes la Escuela Normal “Juan Bautista Alberdi” en un contexto de creciente conflicto con la comunidad educativa. La presencia de la funcionaria se dio en medio de una pacífica encabezada por estudiantes, que reclaman desde hace semanas por mejoras edilicias, cobertura de cargos docentes y garantías sobre el mantenimiento del perfil académico de la institución.

Tras mantener una reunión con las autoridades del establecimiento, Montaldo se dirigió a los alumnos y a los padres presentes en el lugar. Sin embargo, el intercambio rápidamente se tornó tenso y estuvo marcado por interrupciones, cuestionamientos y acusaciones directas: varios estudiantes la trataron de “mentirosa”, reflejando el nivel de desconfianza que atraviesa el conflicto.

En su intervención, la ministra buscó explicar los motivos de la adecuación del plan de estudios que impulsa el Ministerio. Señaló que la modificación responde a la necesidad de ajustarse a normativas nacionales vigentes desde 2014, condición indispensable para garantizar la validez nacional del título secundario. Según indicó, la Escuela Normal viene funcionando bajo un régimen de excepción desde hace más de una década.


“Les quiero explicar a todos, porque algunas personas no estaban bien informadas, que la Secretaría de Educación de la Nación viene haciendo una excepción con la escuela: darle validez nacional al título sin que se haya adecuado el plan de estudio a las normativas”, sostuvo. En esa línea, advirtió que esa situación no podrá sostenerse indefinidamente: “Han pasado 12 años que hacemos la excepción, pero en 2027, si no se adecuan los planos, el título no va a tener validez nacional”.

Montaldo insistió en que el objetivo de la reforma no es recortar contenidos, sino reorganizar la currícula para alinearla con los estándares nacionales. “No queremos descansar, queremos sumar. Estamos mirando por el futuro de ustedes”, afirmó, al tiempo que remarcó que contar con un título con reconocimiento nacional resulta clave para quienes deseen continuar estudios superiores en otras provincias o incluso en el exterior.

En relación a uno de los puntos más sensibles del reclamo —la posible pérdida de la orientación en lenguas extranjeras— la funcionaria aseguró que existen alternativas dentro de las propuestas oficiales que permiten sostener esa formación. Además, planteó la posibilidad de incorporar talleres optativos para reforzar áreas específicas de interés de los estudiantes, incluyendo distintos idiomas. Como ejemplo, mencionaron experiencias en otras escuelas donde se sumaron talleres de portugués o incluso propuestas vinculadas al idioma coreano, en función de la demanda estudiantil.

También indicó que la situación de la Escuela Normal no es aislada, y que aún quedan alrededor de diez instituciones en Tucumán que deberán adecuar sus planes de estudio en el corto plazo para garantizar la validez nacional de sus títulos.

Pese a las explicaciones oficiales, los estudiantes ratificaron su postura de rechazo. Aseguran que la discusión no se limita a la reforma curricular, sino que incluye una serie de problemas estructurales que —según denuncian— vienen siendo desatendidos desde hace tiempo. Entre ellos mencionan la falta de docentes en distintas materias, aulas con sobrepoblación de alumnos, ausencia de un gabinete psicopedagógico y deficiencias edilicias.

“Exigimos educación de calidad y mejoras en las condiciones edilicias y pedagógicas”, había resumido uno de los estudiantes antes de la llegada de la ministra, en declaraciones a medios locales.

La jornada también estuvo atravesada por la presencia policial en las inmediaciones del establecimiento, lo que generó preocupación entre los padres. Algunos denunciaron que efectivos habrían tomado fotografías de los alumnos, muchos de ellos menores de edad, en el marco de la protesta. Si bien no se registraron incidentes de gravedad, el clima de tensión fue constante durante toda la visita.

Finalmente, Montaldo se retiró del lugar sin anunciar medidas concretas en respuesta a los reclamos planteados. Mientras tanto, el conflicto continúa abierto y la comunidad educativa mantiene el estado de alerta, a la espera de definiciones que permitan destrabar una situación que, lejos de resolverse, parece profundizarse.




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