El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó su informe para este miércoles y anunció un leve alivio en la provincia: el nivel de alerta por tormentas descendió de naranja a amarillo durante la mañana. Aun así, el panorama sigue siendo inestable y las lluvias podrían persistir durante gran parte de la jornada.
El cambio en el nivel de advertencia indica que los fenómenos previstos serían de menor intensidad que en los días anteriores, aunque todavía podrían provocar inconvenientes. Las autoridades recomiendan mantener las precauciones, especialmente en zonas donde el suelo ya se encuentra saturado por las precipitaciones acumuladas.
Según el reporte meteorológico, la alerta amarilla alcanza a Capital, Yerba Buena, Burruyacú, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca y Trancas, además de zonas bajas de departamentos como Chicligasta, Monteros, Río Chico, Tafí Viejo y Lules.
El nivel amarillo implica la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas, por lo que desde Defensa Civil aconsejan seguir atentos a los avisos oficiales.
El temporal que afecta a Tucumán desde hace varios días dejó calles anegadas, crecidas de ríos y complicaciones en diferentes localidades, especialmente en el sur y el este de la provincia. Aunque la degradación del alerta representa un pequeño respiro, el pronóstico anticipa que la inestabilidad continuará y que las precipitaciones podrían repetirse durante las próximas jornadas.




