El Ente Cultural de Tucumán expresó un enérgico repudio a las declaraciones realizadas en redes sociales por Enzo Ferreira contra la figura de Mercedes Sosa, lo que desató una fuerte polémica tanto en la provincia como a nivel nacional.
Según se conoció en las últimas horas, el funcionario libertario utilizó expresiones altamente ofensivas para referirse a la artista, a quien llegó a calificar con términos como “gorda”, “comunista” y “cáncer”, lo que generó una inmediata ola de repudios desde distintos sectores culturales y políticos.

A través de un comunicado oficial, el organismo provincial sostuvo que estos dichos “no solo constituyen un agravio a su memoria”, sino también a toda la comunidad que reconoce en la cantante “un símbolo de lucha, sensibilidad y compromiso social”.
En ese sentido, remarcaron que resulta “inadmisible” la circulación de discursos de odio en el espacio público, especialmente cuando provienen de personas que ocupan cargos institucionales. “Este tipo de expresiones representan un ataque a la cultura y a la identidad tucumana”, advirtieron.
La figura de Mercedes Sosa ocupa un lugar central en la historia cultural argentina. Nacida en Tucumán, fue una de las máximas exponentes del folclore y una voz emblemática de América Latina, con un fuerte compromiso social y político que incluso la llevó al exilio durante la última dictadura militar.
La familia de Mercedes Sosa
La reacción no tardó en llegar. La periodista Maby Sosa, sobrina de la cantante, calificó los dichos como un “acto de profunda cobardía”, al tratarse de insultos dirigidos a una persona fallecida que no puede responder. “Es patético, terrible, violento y estigmatizante”, afirmó, al tiempo que cuestionó el uso del aspecto físico o de una enfermedad como forma de agresión.
En ese sentido, advirtió que el episodio trasciende lo personal y constituye “un ataque contra la cultura tucumana”, al recordar que Mercedes Sosa es la principal representante de la provincia a nivel internacional. “Les guste o no, ella siempre se presentó como tucumana con orgullo”, sostuvo.

Desde el Ente Cultural subrayaron que su legado “trasciende generaciones, ideologías y fronteras”, y forma parte del patrimonio vivo de la provincia y del continente. Por ello, insistieron en la necesidad de promover el respeto y la responsabilidad en el debate público.
La controversia no solo reavivó el reconocimiento hacia la artista tucumana, sino que también volvió a poner en discusión los límites del discurso público y el rol de los funcionarios frente a figuras históricas de la cultura nacional.
Finalmente, el Ente Cultural de Tucumán reafirmó su compromiso con la defensa de la cultura, la memoria y los valores democráticos, y convocó a una reflexión colectiva para construir una sociedad basada en el respeto y la diversidad.




