La discusión por una eventual re-reelección del rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Sergio Pagani, sumó este jueves un nuevo capítulo judicial, aunque sin una definición de fondo. La Justicia federal resolvió no intervenir en el conflicto y desestimó la acción presentada por sectores opositores que intentaban impedir una posible tercera postulación.
El fallo fue firmado por el juez Guillermo Díaz Martínez, titular del Juzgado Federal N°2, quien rechazó la demanda impulsada por los candidatos Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala. Ambos habían solicitado la inconstitucionalidad de una eventual nueva candidatura de Pagani en las próximas elecciones universitarias.
Sin embargo, la resolución no convalida ni rechaza la posibilidad de que el actual rector compita nuevamente. El juez evitó pronunciarse sobre ese punto y basó su decisión en un argumento formal: no existe todavía un “caso” concreto que habilite la intervención judicial.
Según el fallo, al momento de la presentación de la demanda, Pagani no había oficializado su candidatura. En ese sentido, el planteo se apoyaba en una hipótesis y no en un acto administrativo efectivo. Las versiones sobre una posible postulación surgían de trascendidos y declaraciones públicas, pero no de una decisión formal que modificara el proceso electoral.
Por ese motivo, el magistrado concluyó que no se cumplían las condiciones para una acción declarativa, ya que no había un conflicto jurídico actual. En consecuencia, la demanda fue rechazada por falta de legitimación y ausencia de caso, en línea con lo dictaminado por el Ministerio Público Fiscal.
De todos modos, el fallo no cierra la discusión de fondo. Los sectores que impulsaron la acción sostienen que el nuevo estatuto universitario limita a dos mandatos consecutivos el ejercicio del rectorado, por lo que una nueva postulación de Pagani sería incompatible con esa norma. Desde el entorno universitario, en cambio, argumentan que esas restricciones no pueden aplicarse de manera retroactiva.
Por ahora, la Justicia se mantiene al margen del debate central. No lo resuelve, pero tampoco lo valida. Solo establece que no es el momento procesal para intervenir.
El escenario queda así abierto: si Pagani decide formalizar su candidatura, el conflicto podría reactivarse, esta vez sobre un hecho concreto. Y en ese contexto, la discusión podría volver nuevamente a los tribunales.


