Pidió disculpas, negó haber tenido intención de disparar y dio su propia versión de los hechos. Sin embargo, nada de eso alcanzó. La Justicia le dictó 30 días de prisión preventiva a Gustavo José Orce, el conductor acusado de haber baleado a un ciclista en pleno centro de San Miguel de Tucumán.
La medida fue dispuesta tras una audiencia en la que el auxiliar fiscal Elías Acuña, por instrucciones del fiscal Mariano Fernández, formalizó la imputación por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación de arma de uso civil condicional atenuada.
Según expuso la fiscalía, el hecho ocurrió a las 13.45, luego de que Cristian Emanuel Palacios (43) rozara con su bicicleta el vehículo del acusado. De acuerdo con esta versión, Orce tocó bocina para que regresara y, cuando el ciclista se acercó, lo insultó con expresiones discriminatorias.
“Demostrando un total desprecio por la vida, apuntó a la cabeza de la víctima y disparó desde el interior del auto”, sostuvo Acuña, quien además aseguró que el acusado intentó escapar tras efectuar el disparo, siendo finalmente detenido por policías que se encontraban en la zona.
El testimonio de la víctima, junto con registros fílmicos y otros elementos de prueba, fueron clave para sostener la acusación. A esto se sumó el planteo de los representantes legales de Palacios, quienes acompañaron el pedido del Ministerio Público.
El descargo del acusado
Durante la audiencia, Orce decidió declarar. “Pido disculpas a la sociedad, a la víctima y a su familia. No tuve intención de herirlo”, expresó en primer lugar.
Luego brindó una versión distinta: aseguró que fue el ciclista quien regresó tras el roce y lo insultó, y que incluso le escupió dentro del vehículo. “Temí por mi vida y por la de mi hija”, afirmó, al explicar que tomó el arma con la intención de asustarlo y efectuar un disparo al aire.
También justificó la tenencia del arma al mencionar hechos de inseguridad previos sufridos por él y su familia. “Nunca antes la había usado”, remarcó.
Sobre la supuesta fuga, el acusado negó haber querido escapar: sostuvo que avanzó con el vehículo para buscar un lugar donde estacionar y que luego se entregó voluntariamente a la Policía.
Sin embargo, la fiscalía contradijo esa versión al señalar que, según las imágenes analizadas, sí tenía espacio para detenerse y no lo hizo, lo que reforzaría la hipótesis de un intento de evasión.
La resolución judicial
El Ministerio Público había solicitado 90 días de prisión preventiva, al considerar la gravedad del hecho y el riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación. La defensa, en cambio, pidió el arresto domiciliario con tobillera electrónica.
Finalmente, el juez Facundo Maggio resolvió hacer lugar parcialmente al planteo fiscal y ordenó 30 días de prisión preventiva, además de su traslado a una unidad carcelaria.
Orce quedó formalmente imputado por un delito que prevé una pena de entre cinco y 22 años de prisión, en un caso que generó fuerte conmoción social y reavivó el debate sobre la violencia en conflictos de tránsito.


