Este miércoles 21 de enero de 2026, la justicia tucumana avanzó con una de las etapas más importantes del proceso judicial vinculado al crimen de Érika Antonella Álvarez (25), cuyo cuerpo fue encontrado sin vida el pasado 8 de enero en un basural de Manantial Sur.
En una audiencia celebrada este martes por la mañana, el juez Bernardo L’Erario hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y de la querella, y dictó prisión preventiva por seis meses para Felipe Sosa, de 50 años, principal y hasta ahora único sospechoso del hecho.
Cargos y decisiones judiciales
La audiencia —que se extendió por más de cuatro horas— incluyó tres ejes clave:
La validación de la detención de Sosa, realizada el pasado viernes 16 de enero en la localidad bonaerense de Pilar y trasladada a Tucumán bajo un operativo de seguridad. La formulación de cargos por homicidio simple, una calificación que puede modificarse conforme avance la investigación. La discusión sobre medidas de coerción, en la cual la fiscalía fundamentó que existen suficientes indicios para sostener la participación de Sosa en el asesinato, así como riesgos de fuga y de entorpecimiento.
Tras escuchar los argumentos de la defensa, que cuestionó la legitimidad de la detención y la suficiencia de las pruebas presentadas, el juez coincidió con la fiscalía y la querella, ratificando la legalidad de la detención, la procedencia de los cargos y la necesidad de la prisión preventiva.

Motivos detrás de la prisión preventiva
Los fiscales argumentaron que la gravedad del caso, los indicios que vinculan a Sosa con la víctima y la posibilidad de que entorpezca la investigación o intente fugarse justifican la medida de coerción. Asimismo, señalaron contactos del acusado en el exterior y comportamientos posteriores a la aparición del cuerpo como elementos que respaldan ese pedido.

La prisión preventiva, que comenzó a regir este miércoles, se extenderá hasta el 21 de julio de 2026, y Sosa permanece alojado en la unidad 6 del penal de Benjamín Paz, en el norte provincial.
Un caso que sigue investigándose
El proceso no termina aquí. La fiscalía anticipó que la carátula de la causa podría modificarse —incluso a una figura penal más grave— en función de los resultados de las evidencias y pericias que restan producir.
Mientras tanto, las autoridades continúan analizando pruebas materiales y testimoniales, y la causa genera expectativa sobre cómo seguirá desarrollándose en las próximas semanas en los tribunales de Tucumán.



