Una mañana marcada por el pánico y la emergencia sacudió este viernes a la ciudad de Famaillá cuando un incendio de grandes proporciones estalló en un depósito de garrafas y provocó múltiples explosiones que se escucharon a varias cuadras, dejando al menos siete personas heridas y una comunidad consternada por el siniestro.
El siniestro comenzó pasadas las 11:30 de la mañana en un galpón ubicado sobre la Ruta Provincial 324, cerca del barrio 60 Viviendas, cuando por motivos que aún se están investigando se desató un fuego entre las garrafas de gas almacenadas en el lugar. El incendio se propagó con rapidez, intensificando la situación de riesgo y dando lugar a repetidas detonaciones que despertaron alarma entre los vecinos y transeúntes.
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Heridos y atención médica
La onda expansiva provocada por la explosión afectó con mayor severidad a dos empleados del depósito, quienes sufrieron quemaduras y traumatismos de cráneo. Ambos fueron trasladados de urgencia al Hospital Centro de Salud de San Miguel de Tucumán, donde quedaron internados bajo observación médica.
Además de estos casos graves, otras cinco personas (entre trabajadores del establecimiento y una vecina de la zona) presentaron lesiones de diversa consideración, como quemaduras, golpes y episodios de mareo. Todos fueron asistidos por personal sanitario, aunque sus estados no revisten gravedad extrema por el momento.
Familiares del propietario del depósito advirtieron que el número de afectados podría aumentar, ya que algunas personas que se encontraban en el lugar al momento del incidente aún no habrían recibido atención médica completa.
Operativo de emergencia y medidas de seguridad
La magnitud del incendio obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia. Participaron efectivos de la Comisaría de Famaillá, el Grupo Guardia de Infantería y dotaciones de Bomberos Voluntarios de diversas localidades como Monteros, Bella Vista, Simoca, Concepción, Tafí Viejo y Aguilares. También intervinieron equipos de Defensa Civil provincial y municipal, junto a agentes de Tránsito.
Por precaución, se estableció un perímetro de seguridad y se restringió la circulación en las inmediaciones mientras los equipos trabajaban para controlar las llamas y prevenir nuevas explosiones. Las autoridades instaron a la población a no acercarse al lugar hasta que la situación estuviera completamente dominada.
Este grave episodio en Famaillá pone una vez más de manifiesto los riesgos asociados con el almacenamiento y manejo de materiales altamente inflamables, y reabre la discusión sobre las medidas de prevención necesarias en depósitos de este tipo para proteger tanto a los trabajadores como a las comunidades aledañas.



