El caso que conmocionó al ámbito deportivo tucumano sumó un elemento clave en las últimas horas: el informe forense confirmó que María Teresa Miranda sufrió lesiones graves tras el violento ataque ocurrido el viernes mientras presenciaba un partido de hockey en el club Universitario.
El diagnóstico era esperado por el fiscal Mariano Fernández, quien ahora cuenta con la evidencia necesaria para avanzar con la imputación contra las tres mujeres denunciadas: Florencia Ruiz, Carolina y Elena Soria. La audiencia para formalizar la acusación se realizaría en las próximas horas.
Según la denuncia presentada por Lucas Pontoni, pareja actual de la víctima, el ataque fue de extrema violencia. Aseguró que su ex mujer, junto a su hermana y su madre, le arrojaron agua hirviendo en el rostro a Miranda y luego la golpearon contra el alambrado de la cancha. La propia víctima ratificó lo ocurrido y agregó que también intentaron agredir a su novio.
Por pedido del fiscal, una médica del Poder Judicial examinó a Miranda y confirmó la gravedad de las heridas. La profesional detalló que presenta quemaduras y golpes en distintas partes del cuerpo, con un tiempo de recuperación superior a un mes, además de recomendar una nueva evaluación dentro de 90 días para determinar posibles secuelas.
La situación adquiere mayor relevancia debido a que la víctima es modelo e influencer, por lo que las lesiones podrían afectar directamente su actividad laboral.
Nueva denuncia por amenazas
En paralelo, el abogado de Miranda, Patricio Fresia, presentó una nueva denuncia contra Florencia Ruiz, señalada como la principal agresora. Según expuso, la acusada habría enviado un mensaje intimidante a Noraly Barrionuevo, hermana de la víctima.
“Así como sos rapidita para subir cosas que no te competen, lo único que te voy a decir es que aguantes los trapos después”, habría escrito, de acuerdo a una captura presentada como prueba.
Para la defensa, este mensaje constituye una amenaza directa que busca amedrentar al entorno familiar y entorpecer la investigación judicial.
Fresia consideró que este nuevo elemento refuerza el pedido de detención de las acusadas. “Es una clara muestra de que la principal señalada quiere obstaculizar el proceso y evitar que se conozca la verdad”, sostuvo, y adelantó que será un argumento clave para solicitar la prisión preventiva durante la audiencia.




